
Mensaje De Audio En Español
Audio Message in English
Maria Dorsey 📖 Gabriela Ramie 05-24-2022
Pues esta respuesta es un poco controversial ya que nuestro Señor es el Hijo de Dios y profetizó en numerosas ocasiones.
Él sí profetizó, pero quería que supiéramos que Él es el Hijo de Dios y no estaba asumiendo el cargo de profeta.
*Antes nada, debemos saber qué es un profeta y cuáles son sus características
Un profeta, en términos generales, es una persona que es vista como un portavoz de Dios, transmitiendo mensajes o revelaciones a otros. En muchas tradiciones religiosas, los profetas son considerados como figuras elegidas por Dios para hablar en su nombre, a menudo en momentos de crisis o necesidad espiritual.
Características De Un Profeta:
Portavoz Divino: Un profeta es alguien que habla en nombre de Dios.
Transmisor De Mensajes: Su función principal es comunicar las palabras, la voluntad o las revelaciones de Dios al pueblo.
Guía Espiritual: A menudo, los profetas también sirven como guías morales y espirituales, ofreciendo consejo y dirección a sus seguidores.
Llamado Divino: Los profetas son vistos como personas elegidas por Dios para este papel, no como alguien que se autoproclama profeta.

Alerta: La Biblia advierte repetidamente sobre los falsos profetas y describe cómo identificarlos y cómo protegerse de ellos. Falsos profetas se disfrazan de ovejas (personas con buenas intenciones), pero son lobos feroces por dentro, buscando engañar y hacer daño.

Mateo 7:15-20
Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.
Engañan Con Sus Palabras:
Hablan mentiras en nombre de Dios, a menudo usando versículos bíblicos fuera de contexto para respaldar sus afirmaciones.
Las Escrituras enseñan sobre la recompensa por recibir a un profeta.
Mateo 10:41-42
El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá. Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.
Posiblemente Videntes: En la Biblia, un “vidente” era simplemente un nombre más antiguo para la palabra “profeta”, una persona que recibía una visión o revelación de Dios. En algunas tradiciones, los profetas también pueden tener la capacidad de ver eventos futuros o tener intuiciones espirituales profundas.
1 Samuel 9:9
(Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.)
Diferentes Perspectivas Sobre Los Profetas:
Judaísmo: En el judaísmo, los profetas son figuras centrales, y la Torá y los Profetas (Nevi’im) son dos de las tres secciones principales de las escrituras judías.
Cristianismo: En el cristianismo, Jesús es visto como el profeta definitivo y los profetas del Antiguo Testamento se consideran precursores de su venida.
En resumen, un profeta es alguien que habla en nombre de lo divino o Dios, transmitiendo mensajes y orientación a otros, y su papel y significado varían según la tradición religiosa.

Deuteronomio 18:15
Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a Él oiréis.
Varios pasajes del Antiguo Testamento, como 2 Samuel 7:4, 2 Reyes 20:4, Jeremías 1:4 y Ezequiel 3:16, muestran que el mensaje proviene de Dios y no del profeta. Del mismo modo, Jesús afirmó que su enseñanza era de origen divino: Juan 7:16, Juan 8:28, Juan 17:8. Por ello, desempeñó el papel de profeta al ser portavoz de Dios.
En los Evangelios, a Jesús se le llama “profeta” en varias ocasiones:
Mateo 21:11
Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea.
Lucas 7:16
Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y Dios ha visitado a su pueblo.
Juan 4:19
Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.
En Marcos 6:4, Jesús afirma que un profeta no es honrado en su tierra, lo que significa que la familiaridad suele impedir reconocer la autoridad o sabiduría de una persona cercana.
Él mismo emplea este título como una observación sobre el rechazo que experimentó en su lugar de origen. Dicho rechazo, motivado por la incredulidad y el conocimiento previo que las personas tenían sobre Él, limitó significativamente su capacidad para efectuar milagros.
Marcos 6:4
Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.
Moisés profetizó la llegada de otro profeta a Israel en Deuteronomio 18:18: Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.
Jesús cumple con esa promesa, la cual podemos observar en Hechos 3:22 y Hechos 7:37, que dice: Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis.
Jesús reúne todos los requisitos para ser reconocido como profeta.
Hechos 3:20-23
Y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien dé cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo. Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a Él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta será desarraigada del pueblo.
En resumen, Jesús es considerado Dios y profeta porque posee atributos como omnipotencia, omnisciencia y omnipresencia, lo que le permite conocer profecías y prever el futuro.
Glorias y alabanzas al Dios de Israel, el Eterno y soberano nuestro. Maranata.

