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Maria Dorsey 05-26-2022
Las prácticas religiosas, como el uso de incienso o los sacrificios, suelen tener raíces profundas en la historia, la simbología y las creencias fundamentales de cada tradición religiosa. Estas prácticas son vistas por los creyentes como formas de acercarse a lo divino o de rendir culto, pero la manera en que se interpretan o se ejercen varía mucho según la religión y su contexto cultural. Vamos a desglosar un poco tu pregunta para entenderla mejor:
1. El Incienso y El Culto a Dios:

En muchas religiones, el incienso tiene un simbolismo profundo. El humo que asciende se considera una representación de las oraciones de los fieles subiendo hacia el cielo. En el cristianismo, por ejemplo, el incienso es utilizado en la liturgia católica para simbolizar la purificación y el respeto a la presencia divina. En otras religiones, como el hinduismo o el budismo, también se utiliza incienso en rituales como una forma de purificar el espacio o de invocar la presencia de lo divino.

El incienso, en muchas tradiciones, no es solo una herramienta para “agradar” a Dios, sino un medio para crear una atmósfera de reverencia y santidad, una manera de dedicar un espacio y un tiempo exclusivamente para la oración o el culto.
2. Los Sacrificios:

En cuanto a los sacrificios, es cierto que muchas religiones antiguas practicaban el sacrificio de animales u ofrendas como una forma de agradar a los dioses o de pedir favores. El sacrificio es un acto simbólico de rendición y de reconocimiento de la divinidad, y en muchas culturas antiguas, se consideraba necesario para mantener el favor de los dioses.
Sin embargo, lo que mencionas sobre que “no es de su agrado” tiene que ver con enseñanzas posteriores en varias religiones. En el caso del cristianismo, por ejemplo, la Biblia menciona en varios pasajes que Dios no desea sacrificios materiales, sino sacrificios espirituales y un corazón contrito (como en Salmo 51:16-17). Jesús, de hecho, transformó la idea del sacrificio en la noción de sacrificio de uno mismo en servicio y amor hacia los demás.

En muchas religiones contemporáneas, el sacrificio literal ha sido reemplazado por otras formas de ofrendas, como actos de caridad, oración, meditación o servicios a la comunidad, que son vistos como una forma más adecuada de “honrar” a lo divino.
3. La Contradicción Entre Sacrificio y Agrado Divino:
El contraste señalado entre las prácticas de sacrificio y la noción de que a veces esas ofrendas no son de agrado puede ser interpretado como una reflexión de que las intenciones detrás del acto son más importantes que el acto en sí. La Biblia, por ejemplo, en el Antiguo Testamento, habla sobre la importancia de la sinceridad y la pureza de corazón al ofrecer sacrificios. Dios, en muchos textos, no está interesado en los rituales vacíos, sino en la devoción genuina.
En Resumen:
Las asambleas con incienso y los sacrificios tienen diferentes interpretaciones en diversas religiones. El incienso representa la elevación de las oraciones y la pureza espiritual, mientras que los sacrificios, aunque en muchos casos fueron prácticas de expiación o petición de favores, han evolucionado en muchas religiones a simbolizar más bien actos de devoción genuina y transformadora.
Aunque en muchas tradiciones se ha dado el giro hacia el sacrificio “espiritual” en lugar del físico, el concepto subyacente sigue siendo la disposición a entregar algo valioso como muestra de respeto y amor hacia lo divino.

La iglesia Católica y la iglesia Judía Ortodoxa, así como otras, usan en sus ceremonias incienso, también el pueblo judío está preparando para restaurar los sacrificios con animales en cuanto el nuevo Templo de Jerusalén sea edificado.
Isaías 1:11-13
¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios? No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes.
Ahora, si nos damos cuenta, este versículo se encuentra en el Antiguo Testamento y no en el Nuevo Testamento, aclarando que no se está refiriendo al cristianismo, sino a lo establecido por Dios antes del período de la venida del Señor Jesús.
¿Cuál es la razón por la cual estas iglesias hacen estos cultos que no le agradan al Señor? La respuesta: No lo sé, porque está tan claro como el agua, queremos agradar al Señor y si esto no es su deseo, entonces ¿por qué hacerlo?
Isaías 66:3-4
El que sacrifica buey es como si matase a un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo; el que quema incienso, como si bendijese a un ídolo. Y porque escogieron sus propios caminos, y su alma amó sus abominaciones, también yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron, sino que hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada.
Glorias, y Alabanzas Al Dios De Israel, El Eterno y Soberano Nuestro. Maranata.

