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Maria Dorsey 📖 Gabriela Ramie 05-24-2026
Para nuestra época, esto sería algo sorprendente y espantoso, pero no para el tiempo medieval, en el que la Iglesia católica controlaba la Iglesia y el gobierno.

La Inspección Genital y La Famosa Silla:
Pero sí, existe una famosa historia de una supuesta “inspección genital” durante la coronación de algunos papas medievales. La famosa silla con un agujero en el centro que se exhibe en el Museo Pío-Clementino dentro del Vaticano. Es la Sedia Stercoraria o (silla estercolaria) una silla de mármol con un agujero en el centro.
Según la famosa leyenda medieval, se utilizaba para comprobar la masculinidad del nuevo Papa y evitar que se repitiera el supuesto caso de la Papisa Juana.
La Papisa Juana:

La historia normalmente se conecta con la leyenda de la llamada Papisa Juana. La historia de la supuesta Papisa Juana es una de las leyendas más famosas y polémicas sobre el papado.
El contexto del mito:
Después de ese supuesto escándalo, nació el rumor de que la Iglesia comenzó a comprobar el sexo del nuevo Papa antes de coronarlo.
La historia de la Papisa Juana.
Según el relato medieval, una mujer muy inteligente llamada Juana habría vivido alrededor del siglo IX. Ella supuestamente se disfrazó de hombre para poder estudiar, porque en esa época las mujeres no podían acceder fácilmente a la educación avanzada. La leyenda dice que viajó por Europa vestida como monje, ganó fama por su conocimiento, llegó a Roma y ascendió en la jerarquía católica hasta que fue elegida Papa bajo identidad masculina.
Algunas versiones afirman que tomó el nombre de “Juan VIII”.

La historia termina dramáticamente, durante una procesión en Roma, su identidad quedó expuesta cuando dio a luz en plena procesión, entrada en parto, ya que estaba en cintas, dio a luz públicamente y así se descubrió que era mujer.
La historia dice que el pueblo quedó horrorizado al descubrir que el “Papa” era una mujer disfrazada.
Dependiendo de la versión, murió en el parto, fue ejecutada o fue encarcelada. Según cuenta la leyenda, el legendario Papa Juan murió al dar a luz en este lugar alrededor del año 855 d.C.
¿Existió realmente?
La gran mayoría de historiadores modernos creen que no hay evidencia sólida de que haya existido. Pero sabemos que el Vaticano después de haber sido expuesto públicamente negó la historia; todos sabemos que el Vaticano siempre ha tenido los medios de ocultar los sucesos.
Propósito ideológico: La asociación de Juana la Papisa con la silla de estercaría puede haber servido a propósitos ideológicos, como reforzar la idea de que las mujeres no estaban destinadas a ocupar posiciones de poder en la Iglesia, actualmente la institución no permite la ordenación de mujeres al sacerdocio, el acceso al papado queda restringido únicamente a los hombres.

La prueba: Para evitar futuros engaños, se diseñó este asiento con una abertura. Al asumir el pontificado, el Papa se sentaba en la silla y un joven diácono (el palpati) pasaba por debajo para palpar sus testículos.
Según algunos relatos medievales, un diácono o cardenal pronunciaba en latín:
“Duos habet et bene pendentes”
(“Tiene dos y cuelgan bien”).
Pero aquí está lo importante: la mayoría de los historiadores modernos consideran que esta “inspección” probablemente es un mito o una exageración medieval.
La silla sí existe en el Vaticano, pero muchos estudiosos creen que tenía un significado simbólico o ceremonial, no sexual. Algunos piensan que representaba humildad o provenía de antiguos asientos romanos reutilizados.
No hay pruebas históricas sólidas de que todos los papas realmente pasaran por una revisión genital pública.
La historia se hizo muy popular en la Edad Media y luego fue usada también por críticos de la Iglesia durante la Reforma Protestante para atacar al papado.
¿Por qué tanta gente la creyó?
Porque durante siglos la leyenda fue repetida por cronistas, algunos libros la trataron como verdadera y hasta aparecía en colecciones históricas medievales.
Algo curioso.
Durante mucho tiempo, incluso algunos intelectuales dentro de Europa pensaban que la historia podía ser real. No fue hasta el Renacimiento y estudios históricos posteriores que comenzó un análisis más crítico de los documentos.

Históricamente hubo dos famosas sillas de piedra o pórfido con agujero, una quedó en el Museo del Vaticano y la otra fue llevada a Francia por Napoleón y terminó en el Museo del Louvre.
Eso sí está documentado. Lo que sigue en debate y discutido es el propósito real de esas sillas.
Lo que dicen muchos historiadores modernos.
Muchos investigadores creen que las sillas originalmente eran antiguas piezas romanas reutilizadas, posiblemente incluso antiguas sillas imperiales o letrinas ceremoniales romanas, y que el rito estaba relacionado más con humildad y simbolismo que con inspección sexual.

Un detalle interesante.
Durante siglos, esta historia fue tan famosa que muchos enemigos del papado la usaron para ridiculizar a la Iglesia. En tiempos de la Reforma Protestante, la leyenda volvió a circular muchísimo como ataque político y religioso.

Santuario de la Pápisa Juana, en la vía dei Quattro Santissimi Coronados de Roma. Según cuenta la leyenda dice que el legendario Papa Joan, murió al dar a luz en este lugar alrededor del año 855 d.C.

La Calle Del Pacto De La Papisa Juana:
¿Dónde supuestamente ocurrió el pacto de la Papisa Juana?
Algunas versiones medievales sitúan el evento en una calle entre la Basílica de San Pedro y el Palacio de Letrán en Roma en la zona del Coliseo.
La calle de la papisa Juana existe. La iglesia dice que nunca existió.
La tradición medieval hablaba de un lugar llamado Vicus Papissae (“Callejón de la Papisa”) que estaba en Roma, cerca del área entre el Coliseo y la Basílica de San Juan de Letrán. Algunos cronistas medievales afirmaban que allí ocurrió el supuesto parto público.
Durante siglos hubo rumores de que ciertos papas evitaban pasar por esa calle debido a la vergüenza asociada con la historia.
¿Hay pruebas históricas?
No hay evidencia contemporánea sólida de que realmente ocurriera.
En la Edad Media muchas personas la aceptaban como real, incluso algunos escritores católicos antiguos la mencionaron antes de que la Iglesia rechazara oficialmente la historia.

Representaciones artísticas.
Con el tiempo, artistas y escritores imaginaron la escena del parto público, aunque esas imágenes fueron creadas siglos después y no son evidencia histórica.
Pero aquí está el detalle importante.
El hecho de que existiera un nombre parecido a “Papisa” no demuestra automáticamente que hubo una mujer papa.
La Iglesia Católica sostiene que nunca existió una mujer Papa legítima y que la historia es una leyenda medieval.
La ceremonia papal antigua estaba conectada con Arch basílica de Saint John Lateran (San Juan de Letrán), que es la catedral oficial del obispo de Roma, es decir, del Papa. Allí se realizaban antiguamente ceremonias importantes de posesión papal.
Conclusión …
Sí: las sillas existen.
Sí: una estuvo asociada al Vaticano y otra terminó en París.
Sí: la leyenda de inspección genital fue ampliamente creída durante siglos.
Sí: Fueron escritas hasta en las crónicas de la iglesia católica.
Pero no existe evidencia definitiva de que todos los Papas realmente pasaran por ese examen físico.
Por eso el tema sigue siendo mezcla de historia real, ritual medieval, propaganda y leyenda popular.
“Ahora, si todo fuera falso, ¿por qué existen las sillas y por qué la tradición de evitar esa calle?”
Eso es precisamente lo que mantiene viva la discusión hasta hoy.
Lo que sí está históricamente documentado es que si existen las sillas perforadas, existía la tradición medieval conectada con la “Papisa”, varios cronistas medievales escribieron que los papas cambiaban la ruta procesional para no pasar por el lugar asociado con la Papisa Juana.
“Entre tantas mentiras de la Sede, ya no se sabe dónde está la verdad”.
Glorias y alabanzas al Dios de Israel, el Eterno y soberano nuestro. Maranata.
