
Maria Dorsey 📖 Gabriela Ramie 04-21-2022
El pueblo judío adoptó 613 leyes del Antiguo Testamento, pero si estudia el Pentateuco, esta cantidad es menor que lo establecido por Moisés como las leyes mosaicas.
Antes nada, quisiera recalcar que en la Biblia no se encuentra ningún versículo que confirme el número de las leyes dadas por Dios a Moisés.
Cuando esta pregunta se le hace a una persona, tiende a decir el número 613, que se usa como tradición.
El problema es lo repetitivo, ya que una misma ley puede aparecer en varios libros y se agrega como si fuera una nueva ley, lo que suma al 613. También se encontrará que en un solo versículo aparecen 2 y hasta 3 leyes.

Esta calculación se le atribuyó al Rabino Simlai en el siglo III d.C., cuando supuestamente hizo las sumas de las leyes. Sin embargo, no se ha encontrado ningún registro confirmando que él haya enumerado estos mandamientos. Comúnmente se le ha aceptado esta teoría a Maimónides en el siglo XII (12) d.C. Maimónides dividió los 613 mandamientos en positivos y negativos: 248 positivos y 365 negativos.

En conclusión, el único que salva es nuestro Señor Jesús y no la ley, ya que somos salvos por gracia.
Gálatas 3:24
De manera que la ley ha sido nuestro ayo para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
Romanos 3:20
Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él, porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

Los 613 Mandamientos.
A continuación, encontrarán una lista de los 613 mandamientos que se encuentran en la Ley del Antiguo Testamento; hay citas que aparecen duplicadas, pero no lo son, ya que en un solo versículo pueden encontrarse varias leyes.
1. Génesis 1:28
Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
2. Génesis 32:32
Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo; porque tocó a Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo.
3. Éxodo 12:2
Este mes os será principio de los meses; para vosotros será este el primero en los meses del año.
4. Éxodo 12:6
Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.
5. Éxodo 12:8
Y aquella noche comerán la carne asada al fuego y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.
6. Éxodo 12:9
Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.
7. Éxodo 12:10
Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.
8. Éxodo 12:15
Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo será cortado de Israel.
9. Éxodo 12:18
En el primer mes comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.
10. Éxodo 12:19
Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel.
11. Éxodo 12:20
Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura.
12. Éxodo 12:43
Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ordenanza de la Pascua; ningún extraño comerá de ella.
13. Éxodo 12:45
El extranjero y el jornalero no comerán de ella.
14. Éxodo 12:46 Aquí se encuentra la primera ley.
Se comerá en una casa y no llevarás de aquella carne fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo.
15. Éxodo 12:46. Aquí se encuentra la segunda ley.
Se comerá en una casa y no llevarás de aquella carne fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo.
16. Éxodo 12:48. Aquí se encuentra la primera ley.
Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la Pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.
17. Éxodo 12:48. Aquí se encuentra la segunda ley.
Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la Pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.
18. Éxodo 13:3
Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado.
19. Éxodo 13:7
Por los siete días se comerán los panes sin levadura, y no se verá contigo nada leudado ni levadura, en todo tu territorio.
20. Éxodo 13:8
Y lo contarás en aquel día a tu hijo, diciendo: Se hace esto con motivo de lo que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto.
21. Éxodo 13:12
Dedicarás a Jehová todo aquel que abriere matriz, y asimismo todo primer nacido de tus animales; los machos serán de Jehová.
22. Éxodo 13:13. Aquí se encuentra la primera ley.
Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. También redimirás al primogénito de tus hijos.
23. Éxodo 13:13. Aquí se encuentra la segunda ley.
Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. También redimirás al primogénito de tus hijos.
24. Éxodo 16:29
Mirad que Jehová os dio el día de reposo,y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día.
25. Éxodo 20:3
No tendrás dioses ajenos delante de mí.
26. Éxodo 20:4
No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
27. Éxodo 20:5. Aquí se encuentra la primera ley.
No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.
28. Éxodo 20:5. Aquí se encuentra la segunda ley.
No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.
29. Éxodo 20:7
No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tome su nombre en vano.
30. Éxodo 20:8
Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
31. Éxodo 20:10
Mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.
32. Éxodo 20:12
Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
33. Éxodo 20:13
No matarás.
34. Éxodo 20:14
No cometerás adulterio.
35. Éxodo 20:15
No hurtarás.
36. Éxodo 20:16
No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
37. Éxodo 20:17
No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
38. Éxodo 20:23
No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis.
39. Éxodo 20:24
Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas; en todo lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.
40. Éxodo 20:26
No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a él.
41. Éxodo 21:2
Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá libre, de balde.
42. Éxodo 21:8. Aquí se encuentra la primera ley.
Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare.
43. Éxodo 21:8. Aquí se encuentra la segunda ley.
Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare.
44. Éxodo 21:8. Aquí se encuentra la tercera ley.
Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare.
45. Éxodo 21:10
Si tomare para él otra mujer, no disminuirá su alimento ni su vestido ni el deber conyugal.
46. Éxodo 21:15
El que hiriere a su padre o a su madre morirá.
46. Éxodo 21:15
El que hiriere a su padre o a su madre morirá.
47. Éxodo 21:17
Igualmente el que maldijere a su padre o a su madre, morirá.
48. Éxodo 21:18
Además, si algunos riñeren y uno hiriere a su prójimo con piedra o con el puño y este no muriere, pero cayere en cama.
49. Éxodo 21:20
Y si alguno hiriere a su siervo o a su sierva con palo, y muriere bajo su mano, será castigado.
50. Éxodo 21:28. Aquí se encuentra la primera ley.
Si un buey acorneare a hombre o a mujer, y a causa de ello muriere, el buey será apedreado, y no será comida su carne; mas el dueño del buey será absuelto.
51. Éxodo 21:28. Aquí se encuentra la segunda ley.
Si un buey acorneare a hombre o a mujer, y a causa de ello muriere, el buey será apedreado, y no será comida su carne; mas el dueño del buey será absuelto.
52. Éxodo 21:34
El dueño de la cisterna pagará el daño, resarciendo a su dueño, y lo que fue muerto será suyo.
53. Éxodo 21:36
Mas si era notorio que el buey era acorneador desde tiempo atrás, y su dueño no lo hubiere guardado, pagará buey por buey, y el buey muerto será suyo.
54. Éxodo 22:4
Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja, pagará el doble.
55. Éxodo 22:5
Si alguno hiciere pastar en campo o viña, y metiere su bestia en campo de otro, de lo mejor de su campo y de lo mejor de su viña pagará.
56. Éxodo 22:6
Cuando se prendiere fuego, y al quemar espinos quemare mieses amontonadas o en pie, o campo, el que encendió el fuego pagará lo quemado.
57. Éxodo 22:8
Si el ladrón no fuere hallado, entonces el dueño de la casa será presentado a los jueces, para que se vea si ha metido su mano en los bienes de su prójimo.
58. Éxodo 22:9
En toda clase de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando alguno dijere: Esto es mío, la causa de ambos vendrá delante de los jueces; y el que los jueces condenaren pagará el doble a su prójimo.
59. Éxodo 22:13
Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, le traerá testimonio y no pagará lo arrebatado.
60. Éxodo 22:16–17
Si alguno engañare a una doncella que no fuere desposada y durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer. Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme a la dote de las vírgenes.
61. Éxodo 22:18
A la hechicera no dejarás que viva.
62. Éxodo 22:21. Aquí se encuentra la primera ley.
Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.
63. Éxodo 22:21 Aquí se encuentra la segunda ley.
Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.
64. Éxodo 22:22
A ninguna viuda ni huérfano afligiréis.
65. Éxodo 22:25 Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura.
66. Éxodo 22:25. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura.
67. Éxodo 22:25. Aquí se encuentra la tercera ley.
Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura.
68. Éxodo 22:28 Aquí se encuentra la primera ley.
No injuriarás a los jueces,ni maldecirás al príncipe de tu pueblo.
69. Éxodo 22:28. Aquí se encuentra la segunda ley.
No injuriarás a los jueces,ni maldecirás al príncipe de tu pueblo.
70. Éxodo 22:29 Aquí se encuentra la primera ley.
No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar.
71. Éxodo 22:29 Aquí se encuentra la segunda ley.
No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar.
72. Éxodo 22:30
Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre y al octavo día me lo darás.
73. Éxodo 23:1. Aquí se encuentra la primera ley.
No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso.
74. Éxodo 23:1. Aquí se encuentra la segunda ley.
No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso.
75. Éxodo 23:2 Aquí se encuentra la primera ley.
No seguirás a los muchos para hacer mal, ni responderás en litigio inclinándote a los más para hacer agravios.
76. Éxodo 23:2 Aquí se encuentra la segunda ley.
No seguirás a los muchos para hacer mal, ni responderás en litigio inclinándote a los más para hacer agravios.
77. Éxodo 23:3
Ni al pobre distinguirás en su causa.
78. Éxodo 23:5
Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda? Antes bien, le ayudarás a levantarlo.
79. Éxodo 23:6
No pervertirás el derecho de tu mendigo en su pleito.
80. Éxodo 23:7
De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.
81. Éxodo 23:8
No recibirás presente, porque el presente ciega a los que ven y pervierte las palabras de los justos.
82. Éxodo 23:11
Mas el séptimo año la dejarás libre, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que queden comerán las bestias del campo; así harás con tu viña y con tu olivar.
83. Éxodo 23:12
Seis días trabajarás y al séptimo día reposarás, para que descanse tu buey y tu asno y tome refrigerio el hijo de tu sierva y el extranjero.
84. Éxodo 23:13. Aquí se encuentra la primera ley.
Y todo lo que os he dicho, guárdalo. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá de vuestra boca.
85. Éxodo 23:13. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y todo lo que os he dicho, guárdalo. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá de vuestra boca.
86. Éxodo 23:14
Tres veces en el año me celebraréis fiesta.
87. Éxodo 23:18. Aquí se encuentra la primera ley.
No ofrecerás con pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni la grosura de mi víctima quedará de la noche hasta la mañana.
88. Éxodo 23:18. Aquí se encuentra la segunda ley.
No ofrecerás con pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni la grosura de mi víctima quedará de la noche hasta la mañana.
89. Éxodo 23:19. Aquí se encuentra la primera ley.
Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios. No guisarás el cabrito en la leche de su madre.
90. Éxodo 23:19. Aquí se encuentra la segunda ley.
Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios. No guisarás el cabrito en la leche de su madre.
91. Éxodo 23:25
Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.
92. Éxodo 23:33
En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo.
93. Éxodo 25:8
Y harán un santuario para mí y habitaré en medio de ellos.
94. Éxodo 25:15
Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán de ella.
95. Éxodo 25:30
Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente.
96. Éxodo 27:21
En el tabernáculo de reunión, afuera del velo que está delante del testimonio, las pondrán en orden Aarón y sus hijos para que ardan delante de Jehová desde la tarde hasta la mañana, como estatuto perpetuo de los hijos de Israel por sus generaciones.
97. Éxodo 28:2
Y harás vestiduras sagradas a Aarón, tu hermano, para honra y hermosura.
98. Éxodo 28:28
Y juntarán el pectoral por sus anillos a los dos anillos del efod con un cordón de azul, para que esté sobre el cinto del efod, y no se separe el pectoral del efod.
99. Éxodo 28:32
Y en medio de él por arriba habrá una abertura, la cual tendrá un borde alrededor de obra tejida, como el cuello de un coselete, para que no se rompa.
100. Éxodo 29:33. Aquí se encuentra la primera ley.
Y comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación, para llenar sus manos para consagrarlos; mas el extraño no las comerá, porque son santas.
101. Éxodo 29:33. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación, para llenar sus manos para consagrarlos; mas el extraño no las comerá, porque son santas.
102. Éxodo 30:7
Y Aarón quemará incienso aromático sobre él; cada mañana, cuando aliste las lámparas, lo quemará.
103. Éxodo 30:9
No ofreceréis sobre él incienso extraño, ni holocausto, ni ofrenda; ni tampoco derramaréis sobre él libación.
104. Éxodo 30:13
Esto dará todo aquel que sea contado; medio siclo, conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte geras. La mitad de un siclo será la ofrenda a Jehová.
105. Éxodo 30:19
Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos las manos y los pies.
106. Éxodo 30:31
Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción por vuestras generaciones.
107. Éxodo 30:32. Aquí se encuentra la primera ley.
Sobre carne de hombre no será derramado, ni haréis otro semejante, conforme a su composición; santo es, y por santo lo tendréis vosotros.
108. Éxodo 30:32. Aquí se encuentra la segunda ley.
Sobre carne de hombre no será derramado, ni haréis otro semejante, conforme a su composición; santo es, y por santo lo tendréis vosotros.
109. Éxodo 30:37
Como este incienso que harás, no os haréis otro según su composición; te será cosa sagrada para Jehová.
110. Éxodo 34:21
Seis días trabajarás, mas en el séptimo día descansarás; aun en la arada y en la siega, descansarás.
111. Éxodo 34:26
Las primicias de los primeros frutos de tu tierra llevarás a la casa de Jehová tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
112. Éxodo 35:3
No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas en el día de reposo.
113. Levítico 1:3
Si su ofrenda fuere holocausto vacuno, macho sin defecto lo ofrecerá; de su voluntad lo ofrecerá a la puerta del tabernáculo de reunión delante de Jehová.
114. Levítico 2:1
Cuando alguna persona ofreciere oblación a Jehová, su ofrenda será flor de harina, sobre la cual echará aceite y pondrá sobre ella incienso.
115. Levítico 2:11
Ninguna ofrenda que ofreciereis a Jehová será con levadura; porque de ninguna cosa leuda, ni de ninguna miel, se ha de quemar ofrenda para Jehová.
116. Levítico 2:13. Aquí se encuentra la primera ley.
Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.
117. Levítico 2:13. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.
118. Levítico 3:17. Aquí se encuentra la primera ley.
Estatuto perpetuo será por vuestras edades, dondequiera que habitéis, que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis.
119. Levítico 3:17. Aquí se encuentra la segunda ley.
Estatuto perpetuo será por vuestras edades, dondequiera que habitéis, que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis.
120. Levítico 4:13–14
Si toda la congregación de Israel hubiere errado, y el yerro estuviere oculto a los ojos del pueblo, y hubieren hecho algo contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, y fueren culpables; luego que llegue a ser conocido el pecado que cometieren, la congregación ofrecerá un becerro por expiación, y lo traerán delante del tabernáculo de reunión.
121. Levítico 4:27–28
Si alguna persona del pueblo pecare por yerro, haciendo algo contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que no se han de hacer, y delinquiere; luego que conociere su pecado que cometió, traerá por su ofrenda una cabra, una cabra sin defecto, por su pecado que cometió.
122. Levítico 5:1
Si alguno pecare por haber sido llamado a testificar, y fuere testigo que vio o supo, y no lo denunciare, él llevará su pecado.
123. Levítico 5:7-11
Y si no tuviere lo suficiente para un cordero, traerá a Jehová en expiación por su pecado que cometió, dos tórtolas o dos palominos, el uno para expiación y el otro para holocausto. Y los traerá al sacerdote, el cual ofrecerá primero el que es para expiación; y le arrancará de su cuello la cabeza, mas no la separará por completo. Y rociará de la sangre de la expiación sobre la pared del altar; y lo que sobrare de la sangre lo exprimirá al pie del altar; es expiación. Y del otro hará holocausto conforme al rito; así el sacerdote hará expiación por el pecado de aquel que lo cometió, y será perdonado. Mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas o dos palominos, el que pecó traerá como ofrenda la décima parte de un efa de flor de harina para expiación. No pondrá sobre ella aceite ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación.
124. Levítico 5:8
Y los traerá al sacerdote, el cual ofrecerá primero el que es para expiación; y le arrancará de su cuello la cabeza, mas no la separará por completo.
125. Levítico 5:11. Aquí se encuentra la primera ley.
Mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas o dos palominos, el que pecó traerá como ofrenda la décima parte de un efa de flor de harina para expiación. No pondrá sobre ella aceite ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación.
126. Levítico 5:11. Aquí se encuentra la segunda ley.
Mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas o dos palominos, el que pecó traerá como ofrenda la décima parte de un efa de flor de harina para expiación. No pondrá sobre ella aceite ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación.
127. Levítico 5:16
Y pagará lo que hubiere defraudado de las cosas santas, y añadirá a ello la quinta parte, y lo dará al sacerdote; y el sacerdote hará expiación por él con el carnero del sacrificio por el pecado, y será perdonado.
128. Levítico 5:17–18
Finalmente, si una persona pecare, o hiciere alguna de todas aquellas cosas que por mandamiento de Jehová no se han de hacer, aun sin hacerlo a sabiendas, es culpable y llevará su pecado. Traerá, pues, al sacerdote para expiación, según tú lo estimes, un carnero sin defecto de los rebaños; y el sacerdote le hará expiación por el yerro que cometió por ignorancia, y será perdonado.
129. Levítico 6:3
O habiendo hallado lo perdido después lo negaré, y juraré en falso; en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre.
130. Levítico 6:5. Aquí se encuentra la primera ley.
O todo aquello sobre lo que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte, en el día de su expiación.
131. Levítico 6:5. Aquí se encuentra la segunda ley.
O todo aquello sobre lo que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte, en el día de su expiación.
132. Levítico 6:9
Manda a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta es la ley del holocausto: el holocausto estará sobre el fuego encendido sobre el altar toda la noche, hasta la mañana; el fuego del altar arderá en él.
133. Levítico 6:10
Y el sacerdote se pondrá su vestidura de lino, y vestirá calzoncillos de lino sobre su cuerpo; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartará él las cenizas sobre el altar, y las pondrá junto al altar.
134. Levítico 6:13
El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.
135. Levítico 6:16
Y el sobrante de ella lo comerán Aarón y sus hijos; sin levadura se comerá en lugar santo; en el atrio del tabernáculo de reunión lo comerán.
136. Levítico 6:18
Todos los varones de los hijos de Aarón comerán de ella. Estatuto perpetuo será para vuestras generaciones tocante a las ofrendas encendidas para Jehová; toda cosa que tocare en ellas será santificada.
137. Levítico 6:23
Toda ofrenda de sacerdote será enteramente quemada; no se comerá.
138. Levítico 6:25
Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Esta es la ley del sacrificio expiatorio: en el lugar donde se degüella el holocausto, será degollada la ofrenda por el pecado delante de Jehová; es cosa santísima.
139. Levítico 7:1
Asimismo, esta es la ley del sacrificio por la culpa; es cosa muy santa.
140. Levítico 7:11
Y esta es la ley del sacrificio de paz que se ofrecerá a Jehová:
141. Levítico 7:17
Y lo que quede de la carne del sacrificio hasta el tercer día será quemado en el fuego.
142. Levítico 7:18
Si se comiere de la carne del sacrificio de paz al tercer día, el que lo ofreciere no será acepto, ni le será contado; abominación será, y la persona que de él comiere llevará su pecado.
143. Levítico 7:19. Aquí se encuentra la primera ley.
Y la carne que tocare alguna cosa inmunda no se comerá; al fuego será quemada. Toda persona limpia podrá comer la carne.
144. Levítico 7:19. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y la carne que tocare alguna cosa inmunda no se comerá; al fuego será quemada. Toda persona limpia podrá comer la carne.
145. Levítico 7:20
Pero la persona que comiere la carne del sacrificio de paz, el cual es de Jehová, estando inmunda, aquella persona será cortada de entre su pueblo.
146. Levítico 10:6. Aquí se encuentra la primera ley.
Entonces Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar e Itamar sus hijos: No descubráis vuestras cabezas, ni rasguéis vuestros vestidos en señal de duelo, para que no muráis, ni se levante la ira sobre toda la congregación; pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, sí lamentarán por el incendio que Jehová ha hecho.
147. Levítico 10:6. Aquí se encuentra la segunda ley.
Entonces Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar e Itamar sus hijos: No descubráis vuestras cabezas, ni rasguéis vuestros vestidos en señal de duelo, para que no muráis, ni se levante la ira sobre toda la congregación; pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, sí lamentarán por el incendio que Jehová ha hecho.
148. Levítico 10:7
Ni saldréis de la puerta del tabernáculo de reunión, porque moriréis; por cuanto el aceite de la unción de Jehová está sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme al dicho de Moisés.
149. Levítico 10:9
Tú y tus hijos contigo no beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones.
150. Levitico 10:12
Y Moisés dijo a Aarón y a Eleazar y a Itamar sus hijos que habían quedado: Tomad la ofrenda que queda de las ofrendas encendidas a Jehová, y comedla sin levadura junto al altar, porque es cosa muy santa.
151. Levitico 10:13
La comeréis, pues, en lugar santo; porque esto es para ti y para tus hijos, de las ofrendas encendidas a Jehová, pues que así me ha sido mandado.
152. Levítico 10:19
Y respondió Aarón a Moisés: He aquí, hoy han ofrecido su expiación y su holocausto delante de Jehová; pero a mí me han sucedido estas cosas, y si hubiera yo comido hoy del sacrificio de expiación, ¿sería esto grato a Jehová?
153. Levítico 11:2
Hablad a los hijos de Israel y decidles: Estos son los animales que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra.
154. Levítico 11:4
Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis estos: el camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida, lo tendréis por inmundo.
155. Levítico 11:9
Esto comeréis de todos los animales que viven en las aguas: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar y en los ríos, estos comeréis.
156. Levítico 11:11
Os serán, pues, abominación; de su carne no comeréis y abominaréis sus cuerpos muertos.
157. Levítico 11:13
Y de las aves, estas tendréis en abominación; no se comerán; serán abominación: el águila, el quebrantahuesos, el azor.
158. Levítico 11:21
Pero esto comeréis de todo insecto alado que anda sobre cuatro patas, que tuviere piernas además de sus patas para saltar con ellas sobre la tierra.
159. Levítico 11:29
Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven sobre la tierra: la comadreja, el ratón, la rana, según su especie.
160. Levítico 11:34
Todo alimento que se come, sobre el cual cayere el agua de tales vasijas, será inmundo; y toda bebida que hubiere en esas vasijas será inmunda.
161. Levítico 11:39
Y si algún animal que tuviereis para comer muriere, el que tocare su cadáver será inmundo hasta la noche.
162. Levítico 11:41
Y todo reptil que se arrastra sobre la tierra es abominación; no se comerá.
163. Levítico 11:42
Todo lo que anda sobre el pecho y todo lo que anda sobre cuatro o más patas, de todo animal que se arrastra sobre la tierra, no lo comeréis, porque es abominación.
164. Levítico 11:43
No hagáis abominables vuestras personas con ningún animal que se arrastra, ni os contaminéis con ellos, ni seáis inmundos por ellos.
165. Levítico 11:44
Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra.
166. Levítico 12:2
Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé a luz varón, será inmunda siete días; conforme a los días de su menstruación será inmunda.
167. Levítico 12:3
Y al octavo día se circuncidará al niño.
168. Levítico 12:6
Cuando los días de su purificación fueren cumplidos, por hijo o por hija, traerá un cordero de un año para holocausto y un palomino o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo de reunión, al sacerdote.
169. Levítico 13:12
Mas si brotare la lepra cundiendo por la piel, de modo que cubriere toda la piel del llagado desde la cabeza hasta sus pies, hasta donde pueda ver el sacerdote.
170. Levítico 13:33
Entonces le hará que se rasure, pero no rasurará el lugar afectado; y el sacerdote encerrará por otros siete días al que tiene la tiña.
171. Levítico 13:45
Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡Inmundo!
172. Levítico 13:47
Cuando en un vestido hubiere plaga de lepra, ya sea vestido de lana o de lino.
173. Levítico 14:2
Esta será la ley para el leproso cuando se limpiare: Será traído al sacerdote.
174. Levítico 14:9
Y el séptimo día raerá todo el pelo de su cabeza, su barba y las cejas de sus ojos y todo su pelo, y lavará sus vestidos, y lavará su cuerpo en agua, y será limpio.
175. Levítico 14:10
El día octavo tomará dos corderos sin defecto, y una cordera de un año sin tacha, y tres décimas de efa de flor de harina para ofrenda amasada con aceite, y un log de aceite.
176. Levítico 14:35
Vendrá aquel de quien fuere la casa y dará aviso al sacerdote, diciendo: Algo como plaga ha aparecido en mi casa.
177. Levítico 15:3
Y esta será su inmundicia en su flujo: sea que su cuerpo destiló a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de su flujo, él será inmundo.
178. Levítico 15:13–14
Cuando se hubiere limpiado de su flujo el que tiene flujo, contará siete días desde su purificación y lavará sus vestidos y lavará su cuerpo en aguas corrientes y será limpio. Y el octavo día tomará dos tórtolas o dos palominos, y vendrá delante de Jehová a la puerta del tabernáculo de reunión, y los dará al sacerdote.
179. Levítico 15:16. Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando el hombre tuviere emisión de semen, lavará en agua todo su cuerpo y será inmundo hasta la noche.
180. Levítico 15:16. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando el hombre tuviere emisión de semen, lavará en agua todo su cuerpo y será inmundo hasta la noche.
181. Levítico 15:19
Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su cuerpo, siete días estará apartada; y cualquiera que la tocare será inmundo hasta la noche.
182. Levítico 15:25
Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos días fuera del tiempo de su costumbre, o cuando tuviere flujo de sangre más de su costumbre, todo el tiempo de su flujo será inmundo como en los días de su costumbre.
183. Levítico 15:28–29
Y cuando fuere libre de su flujo, contará siete días y después será limpia. Y el octavo día tomará consigo dos tórtolas o dos palominos, y los traerá al sacerdote, a la puerta del tabernáculo de reunión.
184. Levítico 16:2
Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón, tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera; porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.
185. Levítico 16:3
Con esto entrará Aarón en el santuario: con un becerro para expiación y un carnero para holocausto.
186. Levítico 16:29
Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros.
187. Levítico 17:4
Y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión para ofrecer ofrenda a Jehová delante del tabernáculo de Jehová; será culpado de sangre el tal varón; sangre derramó; será cortado el tal varón de entre su pueblo.
188. Levítico 17:13
Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, que cazare animal o ave que sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra.
189. Levítico 18:6
Ningún varón se llegue a parienta próxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo, Jehová.
190. Levítico 18:7. Aquí se encuentra la primera ley.
La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás; tu madre es; no descubrirás su desnudez.
191. Levítico 18:7. Aquí se encuentra la segunda ley.
La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás; tu madre es, no descubrirás su desnudez.
192. Levítico 18:8
La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es la desnudez de tu padre.
193. Levítico 18:9
La desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no descubrirás.
194. Levítico 18:10. Aquí se encuentra la primera ley.
La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubrirás, porque es la desnudez tuya.
195. Levítico 18:10. Aquí se encuentra la segunda ley.
La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubrirás, porque es la desnudez tuya.
196. Levítico 18:10. Aquí se encuentra la tercera ley.
La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubrirás, porque es la desnudez tuya.
197. Levítico 18:11
La desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, tu hermana, es; su desnudez no descubrirás.
198. Levítico 18:12
La desnudez de la hermana de tu padre no descubrirás; es parienta de tu padre.
199. Levítico 18:13
La desnudez de la hermana de tu madre no descubrirás, porque parienta de tu madre es.
200. Levítico 18:14 Aquí se encuentra la primera ley.
La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no llegarás a su mujer; es mujer del hermano de tu padre.
201. Levítico 18:14. Aquí se encuentra la segunda ley.
La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no llegarás a su mujer; es mujer del hermano de tu padre.
202. Levítico 18:15
La desnudez de tu nuera no descubrirás; mujer es de tu hijo, no descubrirás su desnudez.
203. Levítico 18:16
La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirás; es la desnudez de tu hermano.
204. Levítico 18:17. Aquí se encuentra la primera ley.
La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás; no tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez; son parientas; es maldad.
205. Levítico 18:17. Aquí se encuentra la segunda ley.
La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás; no tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez; son parientas; es maldad.
206. Levítico 18:17. Aquí se encuentra la tercera ley.
La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás; no tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez; son parientas; es maldad.
207. Levítico 18:18
No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.
208. Levítico 18:19
Y no llegarás a la mujer para descubrir su desnudez mientras esté en su impureza menstrual.
209. Levítico 18:20
Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella.
210. Levítico 18:21
Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no contamines así el nombre de tu Dios. Yo Jehová.
211. Levítico 18:22
No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
212. Levítico 18:23. Aquí se encuentra la primera ley.
Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión.
213. Levítico 18:23. Aquí se encuentra la segunda ley.
Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión.
214. Levítico 19:3
Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis días de reposo guardaréis. Yo, Jehová vuestro Dios.
215. Levítico 19:4. Aquí se encuentra la primera ley.
No os volveréis a los ídolos ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo, Jehová vuestro Dios.
216. Levítico 19:4. Aquí se encuentra la segunda ley.
No os volveréis a los ídolos ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo, Jehová vuestro Dios.
217. Levítico 19:8
Y el que lo comiere llevará su delito, por cuanto profanó lo santo de Jehová; y la tal persona será cortada de su pueblo.
218. Levítico 19:9. Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada.
219. Levítico 19:9. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada.
220. Levítico 19:9. Aquí se encuentra la tercera ley.
Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada.
221. Levítico 19:10. Aquí se encuentra la primera ley.
Y no rebuscarás tu viña ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo, Jehová vuestro Dios.
222. Levítico 19:10. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y no rebuscarás tu viña ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo, Jehová vuestro Dios.
223. Levítico 19:10. Aquí se encuentra la tercera ley.
Y no rebuscarás tu viña ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo, Jehová vuestro Dios.
224. Levítico 19:10. Aquí se encuentra la cuarta ley.
Y no rebuscarás tu viña ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo, Jehová vuestro Dios.
225. Levítico 19:10. Aquí se encuentra la quinta ley.
Y no rebuscarás tu viña ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo, Jehová vuestro Dios.
226. Levítico 19:11. Aquí se encuentra la primera ley.
No hurtaréis y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro.
227. Levítico 19:11. Aquí se encuentra la segunda ley.
No hurtaréis y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro.
228. Levítico 19:11. Aquí se encuentra la tercera ley.
No hurtaréis y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro.
229. Levítico 19:12
Y no juraréis falsamente por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. Yo, Jehová.
230. Levítico 19:13. Aquí se encuentra la primera ley.
No oprimirás a tu prójimo ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.
231. Levítico 19:13. Aquí se encuentra la segunda ley.
No oprimirás a tu prójimo ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.
232. Levítico 19:13. Aquí se encuentra la tercera ley.
No oprimirás a tu prójimo ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.
233. Levítico 19:14. Aquí se encuentra la primera ley.
No maldecirás al sordo y delante del ciego no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo, Jehová.
234. Levítico 19:14. Aquí se encuentra la segunda ley.
No maldecirás al sordo y delante del ciego no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo, Jehová.
235. Levítico 19:15. Aquí se encuentra la primera ley.
No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.
236. Levítico 19:15. Aquí se encuentra la segunda ley.
No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.
237. Levítico 19:15. Aquí se encuentra la tercera ley.
No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.
238. Levítico 19:15. Aquí se encuentra la cuarta ley.
No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.
239. Levítico 19:16. Aquí se encuentra la primera ley.
No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo, Jehová.
240. Levítico 19:16. Aquí se encuentra la segunda ley.
No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo, Jehová.
241. Levítico 19:17. Aquí se encuentra la primera ley.
No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado.
242. Levítico 19:17. Aquí se encuentra la segunda ley.
No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado.
243. Levítico 19:17. Aquí se encuentra la tercera ley.
No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado.
244. Levítico 19:18. Aquí se encuentra la primera ley.
No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Jehová.
245. Levítico 19:18. Aquí se encuentra la segunda ley.
No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Jehová.
246. Levítico 19:18. Aquí se encuentra la tercera ley.
No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Jehová.
247. Levítico 19:19. Aquí se encuentra la primera ley.
Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos.
248. Levítico 19:19. Aquí se encuentra la segunda ley.
Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos.
249. Levítico 19:23
Y cuando entréis en la tierra, y plantéis toda clase de árboles frutales, consideraréis como incircunciso lo primero de su fruto; tres años os será incircunciso; su fruto no se comerá.
250. Levítico 19:24
Y el cuarto año todo su fruto será consagrado en alabanzas a Jehová.
251. Levítico 19:26. Aquí se encuentra la primera ley.
No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros ni adivinos.
252. Levítico 19:26. Aquí se encuentra la segunda ley.
No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros ni adivinos.
253. Levítico 19:27. Aquí se encuentra la primera ley.
No haréis tonsura en vuestras cabezas ni dañaréis la punta de vuestra barba.
254. Levítico 19:27. Aquí se encuentra la segunda ley.
No haréis tonsura en vuestras cabezas ni dañaréis la punta de vuestra barba.
255. Levítico 19:28
Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo, Jehová.
256. Levítico 19:30
Mis días de reposo guardaréis y mi santuario tendréis en reverencia. Yo, Jehová.
257. Levítico 19:31. Aquí se encuentra la primera ley.
No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo, Jehová vuestro Dios.
258. Levítico 19:31. Aquí se encuentra la segunda ley.
No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo, Jehová vuestro Dios.
259. Levítico 19:32
Delante de las canas te levantarás y honrarás el rostro del anciano y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.
260. Levítico 19:35
No hagáis injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida.
261. Levítico 19:36
Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo, Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.
262. Levítico 20:10
Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.
263. Levítico 20:14
El que tomare mujer y a la madre de ella comete vileza; quemarán con fuego a él y a ellas, para que no haya vileza entre vosotros.
264. Levítico 20:23
Y no andéis en las prácticas de las naciones que yo echaré delante de vosotros; porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominación.
265. Levítico 21:1
Jehová dijo a Moisés: Habla a los sacerdotes hijos de Aarón y diles que no se contaminen por un muerto en sus pueblos.
266. Levítico 21:6
Santos serán a su Dios y no profanarán el nombre de su Dios, porque las ofrendas encendidas para Jehová y el pan de su Dios ofrecen; por tanto, serán santos.
267. Levítico 21:7. Aquí se encuentra la primera ley.
Con mujer ramera o infame no se casarán, ni con mujer repudiada de su marido; porque el sacerdote es santo a su Dios.
268. Levítico 21:7. Aquí se encuentra la segunda ley.
Con mujer ramera o infame no se casarán, ni con mujer repudiada de su marido; porque el sacerdote es santo a su Dios.
269. Levítico 21:7. Aquí se encuentra la tercera ley.
Con mujer ramera o infame no se casarán, ni con mujer repudiada de su marido; porque el sacerdote es santo a su Dios.
270. Levítico 21:8
Le santificarás, por tanto, pues el pan de tu Dios ofrece; santo será para ti, porque santo soy yo Jehová que os santifico.
271. Levítico 21:11. Aquí se encuentra la primera ley.
Ni entrará donde haya alguna persona muerta; ni por su padre ni por su madre se contaminará.
272. Levítico 21:11. Aquí se encuentra la segunda ley.
Ni entrará donde haya alguna persona muerta; ni por su padre ni por su madre se contaminará.
273. Levítico 21:13
Tomará por esposa a una mujer virgen.
274. Levítico 21:14. Aquí se encuentra la primera ley.
No tomará viuda ni repudiada ni infame ni ramera, sino que tomará de su pueblo una virgen por mujer.
275. Levítico 21:14. Aquí se encuentra la segunda ley.
No tomará viuda ni repudiada ni infame ni ramera, sino que tomará de su pueblo una virgen por mujer.
276. Levítico 21:17
Habla a Aarón y dile: Ninguno de tus descendientes por sus generaciones que tenga algún defecto se acercará para ofrecer el pan de su Dios.
277. Levítico 21:18
Porque ningún varón en el cual haya defecto se acercará; varón ciego, o cojo, o mutilado, o sobrado.
278. Levítico 21:23
Pero no se acercará tras el velo, ni se acercará al altar, por cuanto hay defecto en él; para que no profane mi santuario, porque yo Jehová soy el que los santifico.
279. Levítico 22:2
Di a Aarón y a sus hijos que se abstengan de las cosas santas que los hijos de Israel me han dedicado, y no profanen mi santo nombre. Yo Jehová.
280. Levítico 22:4
Cualquier varón de la descendencia de Aarón que fuere leproso o padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio. El que tocare cualquiera cosa de cadáveres, o el varón que hubiere tenido derramamiento de semen.
281. Levítico 22:10. Aquí se encuentra la primera ley.
Ningún extraño comerá cosa sagrada; el huésped del sacerdote y el jornalero no comerán cosa sagrada.
282. Levítico 22:10. Aquí se encuentra la segunda ley.
Ningún extraño comerá cosa sagrada; el huésped del sacerdote y el jornalero no comerán cosa sagrada.
283. Levítico 22:12
La hija del sacerdote, si se casare con varón extraño, no comerá de la ofrenda de las cosas sagradas.
284. Levítico 22:15
No profanarán, pues, las cosas santas de los hijos de Israel, las cuales apartan para Jehová.
285. Levítico 22:20
Ninguna cosa en que haya defecto ofreceréis, porque no será aceptada por vosotros.
286. Levítico 22:21. Aquí se encuentra la primera ley.
Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio en ofrenda de paz a Jehová para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria, sea de vacas o de ovejas, para que sea aceptado, será sin defecto.
287. Levítico 22:21. Aquí se encuentra la segunda ley.
Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio en ofrenda de paz a Jehová para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria, sea de vacas o de ovejas, para que sea aceptado, será sin defecto.
288. Levítico 22:22. Aquí se encuentra la primera ley.
Ciego, perniquebrado, mutilado, verrugoso, sarnoso o roñoso, no ofreceréis estos a Jehová, ni de ellos pondréis ofrenda encendida sobre el altar de Jehová.
289. Levítico 22:22. Aquí se encuentra la segunda ley.
Ciego, perniquebrado, mutilado, verrugoso, sarnoso o roñoso, no ofreceréis estos a Jehová, ni de ellos pondréis ofrenda encendida sobre el altar de Jehová.
290. Levítico 22:24. Aquí se encuentra la primera ley.
No ofreceréis a Jehová animal con testículos heridos o magullados, rasgados o cortados, ni en vuestra tierra lo ofreceréis.
291. Levítico 22:24. Aquí se encuentra la segunda ley.
No ofreceréis a Jehová animal con testículos heridos o magullados, rasgados o cortados, ni en vuestra tierra lo ofreceréis.
292. Levítico 22:25
Ni de mano de extranjeros tomarás estos animales para ofrecerlos como el pan de vuestro Dios, porque su corrupción está en ellos; hay en ellos defecto; no se os aceptarán.
293. Levítico 22:27
El becerro o el cordero o la cabra, cuando naciere, siete días estará mamando de su madre; mas desde el octavo día en adelante será acepto para ofrenda de sacrificio encendido a Jehová.
294. Levítico 22:28
Y sea vaca u oveja, no degollaréis en un mismo día a ella y a su hijo.
295. Levítico 22:30
En el mismo día se comerá; no dejaréis de él para otro día. Yo, Jehová.
296. Levítico 22:32. Aquí se encuentra la primera ley.
Y no profanéis mi santo nombre, para que yo sea santificado en medio de los hijos de Israel. Yo Jehová que os santifico.
297. Levítico 22:32. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y no profanéis mi santo nombre, para que yo sea santificado en medio de los hijos de Israel. Yo, Jehová, que os santifico.
298. Levítico 23:8. Aquí se encuentra la primera ley.
Y ofreceréis a Jehová siete días de ofrenda encendida; el séptimo día será santa convocación; ningún trabajo de siervo haréis.
299. Levítico 23:8. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y ofreceréis a Jehová siete días de ofrenda encendida; el séptimo día será santa convocación; ningún trabajo de siervo haréis.
300. Levítico 23:8. Aquí se encuentra la tercera ley.
Y ofreceréis a Jehová siete días de ofrenda encendida; el séptimo día será santa convocación; ningún trabajo de siervo haréis.
301. Levítico 23:8. Aquí se encuentra la cuarta ley.
Y ofreceréis a Jehová siete días de ofrenda encendida; el séptimo día será santa convocación; ningún trabajo de siervo haréis.
302. Levítico 23:10
Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega.
303. Levítico 23:14. Aquí se encuentra la primera ley.
No comeréis pan ni grano tostado ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis.
304. Levítico 23:14. Aquí se encuentra la segunda ley.
No comeréis pan ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis.
305. Levítico 23:14. Aquí se encuentra la tercera ley.
No comeréis pan ni grano tostado ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis.
306. Levítico 23:15
Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán.
307. Levítico 23:18
Y ofreceréis con el pan siete corderos de un año, sin defecto, un becerro de la vacada y dos carneros; serán holocausto a Jehová, con su ofrenda y sus libaciones, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.
308. Levítico 23:21. Aquí se encuentra la primera ley.
Y convocaréis en este mismo día santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en dondequiera que habitéis por vuestras generaciones.
309. Levítico 23:21. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y convocaréis en este mismo día santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en dondequiera que habitéis por vuestras generaciones.
310. Levítico 23:24
Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas y una santa convocación.
311. Levítico 23:25
Ningún trabajo de siervos haréis, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.
312. Levítico 23:29
Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día será cortada de su pueblo.
313. Levítico 23:31
Ningún trabajo haréis; estatuto perpetuo es por vuestras generaciones en dondequiera que habitéis.
314. Levítico 23:32
Día de reposo será a vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo.
315. Levítico 23:35. Aquí se encuentra la primera ley.
El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis.
316. Levítico 23:35. Aquí se encuentra la segunda ley.
El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis.
317. Levítico 23:36. Aquí se encuentra la primera ley.
Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta; ningún trabajo de siervos haréis.
318. Levítico 23:36. Aquí se encuentra la segunda ley.
Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta; ningún trabajo de siervos haréis.
319. Levítico 23:40
Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de Jehová vuestro Dios por siete días.
320 Levítico 23:42
En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos.
321. Levítico 25:4. Aquí se encuentra la primera ley.
Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra ni podarás tu viña.
322. Levítico 25:4. Aquí se encuentra la segunda ley.
Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra ni podarás tu viña.
323. Levítico 25:5. Aquí se encuentra la primera ley.
Lo que de suyo naciere en tu tierra segada, no lo segarás, y las uvas de tu viñedo no vendimiarás; año de reposo será para la tierra.
324. Levítico 25:5. Aquí se encuentra la segunda ley.
Lo que de suyo naciere en tu tierra segada, no lo segarás, y las uvas de tu viñedo no vendimiarás; año de reposo será para la tierra.
325. Levítico 25:8
Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a ser cuarenta y nueve años.
326. Levítico 25:9
Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra.
327. Levítico 25:10
Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia.
328. Levítico 25:11. Aquí se encuentra la primera ley.
El año cincuenta os será jubileo; no sembraréis ni segaréis lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos.
329. Levítico 25:11. Aquí se encuentra la segunda ley.
El año cincuenta os será jubileo; no sembraréis ni segaréis lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos.
330. Levítico 25:11. Aquí se encuentra la tercera ley.
El año cincuenta os será jubileo; no sembraréis ni segaréis lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos.
331. Levítico 25:14. Aquí se encuentra la primera ley.
Y cuando vendiereis algo a vuestro prójimo, o comprareis de mano de vuestro prójimo, no engañéis a vuestro hermano.
332. Levítico 25:14. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y cuando vendiereis algo a vuestro prójimo, o comprareis de mano de vuestro prójimo, no engañéis a su hermano.
333. Levítico 25:17
Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.
334. Levítico 25:23
La tierra no se venderá a perpetuidad, porque la tierra mía es; pues vosotros forasteros y extranjeros sois para conmigo.
335. Levítico 25:24
Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesión otorgaréis rescate a la tierra.
336. Levítico 25:29
El varón que vendiere casa de habitación en ciudad amurallada tendrá facultad de redimirla hasta el término de un año desde la venta; un año será el término de poderse redimir.
337. Levítico 25:34
Mas la tierra del ejido de sus ciudades no se venderá, porque es perpetua posesión de ellos.
338. Levítico 25:37
No le darás tu dinero a usura, ni tus víveres a ganancia.
339. Levítico 25:39
Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere a ti, no le harás servir como esclavo.
340. Levítico 25:42
Porque son mis siervos, los cuales saqué yo de la tierra de Egipto; no serán vendidos a manera de esclavos.
341. Levítico 25:43
No te enseñorearás de él con dureza, sino que tendrás temor de tu Dios.
342. Levítico 25:46
Y los podréis dejar en herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; pero en vuestros hermanos, los hijos de Israel, no os enseñorearéis cada uno sobre su hermano con dureza.
343. Levítico 25:53
Como con el tomado a salario anualmente hará con él; no se enseñoreará en él con rigor delante de tus ojos.
344. Levítico 26:1
No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios.
345. Levítico 27:2
Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno hiciere especial voto a Jehová, según la estimación de las personas que se hayan de redimir, lo estimarás así:
346. Levítico 27:10. Aquí se encuentra la primera ley.
No será cambiado ni trocado, bueno por malo, ni malo por bueno; y si se permutare un animal por otro, él y el dado en cambio de él serán sagrados.
347. Levítico 27:10. Aquí se encuentra la segunda ley.
No será cambiado ni trocado, bueno por malo, ni malo por bueno; y si se permutare un animal por otro, él y el dado en cambio de él serán sagrados.
348. Levítico 27:12–13
Y el sacerdote lo valorará, sea bueno o sea malo; conforme a la estimación del sacerdote, así será. Y si lo quisiere rescatar, añadirá sobre tu valuación la quinta parte.
349. Levítico 27:14
Cuando alguno dedicare su casa consagrándola a Jehová, la valorará el sacerdote, sea buena o sea mala; según la valorare el sacerdote, así quedará.
350. Levítico 27:16
Si alguno dedicare de la tierra de su posesión a Jehová, tu estimación será conforme a su siembra; un homer de siembra de cebada se valorará en cincuenta siclos de plata.
351. Levítico 27:26
Pero el primogénito de los animales, que por la primogenitura es de Jehová, nadie lo dedicará; sea buey u oveja, de Jehová es.
352. Levítico 27:28. Aquí se encuentra la primera ley.
Pero no se venderá ni se rescatará ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere dedicado a Jehová; de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, todo lo consagrado será cosa santísima para Jehová.
353. Levítico 27:28. Aquí se encuentra la segunda ley.
Pero no se venderá ni se rescatará ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere dedicado a Jehová; de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, todo lo consagrado será cosa santísima para Jehová.
354. Levítico 27:28
Pero no se venderá ni se rescatará ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere dedicado a Jehová; de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, todo lo consagrado será cosa santísima para Jehová.
355. Levítico 27:32
Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado a Jehová.
356. Levítico 27:33
No mirará si es bueno o malo, ni lo cambiará; y si lo cambiare, tanto él como el que se dio en cambio serán cosas sagradas; no podrán ser rescatados.
357. Números 5:2
Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, y a todos los que padecen flujo de semen, y a todo contaminado con muerto.
358. Números 5:3
Así, a hombres como a mujeres echaréis; fuera del campamento los echaréis, para que no contaminen el campamento de aquellos entre los cuales yo habito.
359. Números 5:7
Aquella persona confesará el pecado que cometió y compensará enteramente el daño y añadirá sobre ello la quinta parte y lo dará a aquel contra quien pecó.
360. Números 5:15. Aquí se encuentra la primera ley.
Entonces el marido traerá a su mujer al sacerdote, y con ella traerá su ofrenda, la décima parte de un efa de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá sobre ella incienso, porque es ofrenda de celos, ofrenda recordativa, que trae a la memoria el pecado.
361. Números 5:15. Aquí se encuentra la segunda ley.
Entonces el marido traerá a su mujer al sacerdote, y con ella traerá su ofrenda, la décima parte de un efa de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá sobre ella incienso, porque es ofrenda de celos, ofrenda recordativa, que trae a la memoria el pecado.
362. Números 5:30
O del marido sobre el cual pasare espíritu de celos, y tuviere celos de su mujer; la presentará entonces delante de Jehová, y el sacerdote ejecutará en ella toda esta ley.
363. Números 6:3. Aquí se encuentra la primera ley.
Se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.
364. Números 6:3. Aquí se encuentra la segunda ley.
Se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.
365. Números 6:3. Aquí se encuentra la tercera ley.
Se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.
366. Números 6:4. Aquí se encuentra la primera ley.
Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá.
367. Números 6:4. Aquí se encuentra la segunda ley.
Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de la vid, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá.
368. Números 6:5. Aquí se encuentra la primera ley.
Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento a Jehová, será santo; dejará crecer su cabello.
369. Números 6:5. Aquí se encuentra la segunda ley.
Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento a Jehová, será santo; dejará crecer su cabello.
370. Números 6:6
Todo el tiempo que se aparte para Jehová, no se acercará a la persona muerta.
371. Números 6:7
Ni aun por su padre ni por su madre, ni por su hermano ni por su hermana, podrá contaminarse cuando mueran, porque la consagración de su Dios tiene sobre su cabeza.
372. Números 6:18
Entonces el nazareo raerá a la puerta del tabernáculo de reunión su cabeza consagrada, y tomará los cabellos de su cabeza consagrada y los pondrá sobre el fuego que está debajo de la ofrenda de paz.
373. Números 6:23
Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:
374. Números 7:9
Pero a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban sobre sí en los hombros el servicio del santuario.
375. Números 9:11. Aquí se encuentra la primera ley.
En el segundo mes, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, la celebrarán; con panes sin levadura y hierbas amargas la comerán.
376. Números 9:11. Aquí se encuentra la segunda ley.
En el segundo mes, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, la celebrarán; con panes sin levadura y hierbas amargas la comerán.
377. Números 9:12. Aquí se encuentra la primera ley.
No dejarán del animal sacrificado para la mañana, ni quebrarán hueso de él; conforme a todos los ritos de la Pascua la celebrarán.
378. Números 9:12. Aquí se encuentra la segunda ley.
No dejarán del animal sacrificado para la mañana, ni quebrarán hueso de él; conforme a todos los ritos de la Pascua la celebrarán.
379. Números 10:9
Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas; y seréis recordados por Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos.
380. Números 15:20
De lo primero que amaséis, ofreceréis una torta en ofrenda; como la ofrenda de la era, así la ofreceréis.
381. Números 15:38
Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul.
382. Números 15:39
Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.
383. Números 18:3. Aquí se encuentra la primera ley.
Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros.
384. Números 18:3. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros.
385. Números 18:4
Se juntarán, pues, contigo y tendrán el cargo del tabernáculo de reunión en todo el servicio del tabernáculo; ningún extraño se ha de acercar a vosotros.
386. Números 18:5
Y tendréis el cuidado del santuario y el cuidado del altar, para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel.
387. Números 18:15
Todo lo que abre matriz, de toda carne que ofrecerán a Jehová, así de hombres como de animales, será tuyo; pero harás que se redima el primogénito del hombre; también harás redimir el primogénito de animal inmundo.
388. Números 18:17
Mas el primogénito de vaca, el primogénito de oveja y el primogénito de cabra, no redimirás; santificados son; la sangre de ellos rociarás sobre el altar, y quemarás la grosura de ellos, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.
389. Números 18:23
Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel.
390. Números 18:24
Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad.
391. Números 18:26
Así hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos.
392. Números 19:9
Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca y las pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las guardará la congregación de los hijos de Israel para el agua de purificación; es una expiación.
393. Números 19:14
Esta es la ley para cuando alguno muera en la tienda: cualquiera que entre en la tienda y todo el que esté en ella serán inmundos siete días.
394. Números 19:21
Les será estatuto perpetuo; también el que rociare el agua de la purificación lavará sus vestidos; y el que tocare el agua de la purificación será inmundo hasta la noche.
395. Números 27:8
Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cuando alguno muriere sin hijos, traspasaréis su herencia a su hija.
396. Números 28:3
Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, serán el holocausto continuo.
397. Números 28:9–10
Más el día de reposo,dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda, con su libación. Es el holocausto de cada día de reposo,además del holocausto continuo y su libación.
398. Números 28:11–15
Al comienzo de vuestros meses ofreceréis en holocausto a Jehová dos becerros de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año sin defecto; y tres décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada becerro; y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada carnero; y una décima de flor de harina amasada con aceite, en ofrenda que se ofrecerá con cada cordero; holocausto de olor grato, ofrenda encendida a Jehová. Y sus libaciones de vino, medio hin con cada becerro, y la tercera parte de un hin con cada carnero, y la cuarta parte de un hin con cada cordero. Este es el holocausto de cada mes por todos los meses del año. Y un macho cabrío en expiación se ofrecerá a Jehová, además del holocausto continuo con su libación.
399. Números 28:19
Y ofreceréis como ofrenda encendida en holocausto a Jehová, dos becerros de la vacada y un carnero y siete corderos de un año; serán sin defecto.
400. Números 28:26
Además, el día de las primicias, cuando presentéis ofrenda nueva a Jehová en vuestras semanas, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis.
401. Números 29:1
En el séptimo mes, el primero del mes, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis; os será día de sonar las trompetas.
402. Números 29:2
Y ofreceréis holocausto en olor grato a Jehová, un becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un año sin defecto.
403. Números 29:8
Y ofreceréis en holocausto a Jehová en olor grato, un becerro de la vacada, un carnero y siete corderos de un año; serán sin defecto.
404. Números 29:13
Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida a Jehová en olor grato, trece becerros de la vacada, dos carneros y catorce corderos de un año; han de ser sin defecto.
405. Números 29:35
El octavo día tendréis solemnidad; ninguna obra de siervos haréis.
406. Números 30:2 Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.
407. Números 30:2 Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.
408. Números 35:2 Aquí se encuentra la tercera ley.
Manda a los hijos de Israel que den a los levitas, de la posesión de su heredad, ciudades en que habiten; también daréis a los levitas los ejidos de esas ciudades alrededor de ellas.
409. Números 35:12. Aquí se encuentra la primera ley.
Y os serán aquellas ciudades para refugiarse del vengador, y no morirá el homicida hasta que entre en juicio delante de la congregación.
410. Números 35:12 Aquí se encuentra la segunda ley.
Y os serán aquellas ciudades para refugiarse del vengador, y no morirá el homicida hasta que entre en juicio delante de la congregación.
411. Números 35:25
Y la congregación librará al homicida de mano del vengador de la sangre, y la congregación lo hará volver a su ciudad de refugio, en la cual se había refugiado; y morará en ella hasta que muera el sumo sacerdote, el cual fue ungido con el aceite santo.
412. Números 35:30
Cualquiera que diere muerte a alguno, por dicho de testigos morirá el homicida; mas un solo testigo no hará fe contra una persona para que muera.
413. Números 35:31
Y no tomaréis precio por la vida del homicida, porque está condenado a muerte; indefectiblemente morirá.
414. Números 35:32
Ni tampoco tomaréis precio del que huyó a su ciudad de refugio, para que vuelva a vivir en su tierra, hasta que muera el sumo sacerdote.
415. Deuteronomio 1:17. Aquí se encuentra la primera ley.
No hagáis distinción de persona en el juicio; así al pequeño como al grande oiréis; no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios; y la causa que os fuere difícil, la traeréis a mí, y yo la oiré.
416. Deuteronomio 1:17 Aquí se encuentra la segunda ley.
No hagáis distinción de persona en el juicio; así al pequeño como al grande oiréis; no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios; y la causa que os fuere difícil, la traeréis a mí, y yo la oiré.
417. Deuteronomio 5:18–22
No cometerás adulterio. No hurtarás. No dirás falso testimonio contra tu prójimo. No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. Estas palabras habló Jehová a toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; y no añadió más. Y las escribió en dos tablas de piedra, las cuales me dio a mí.
418. Deuteronomio 6:4
Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.
419. Deuteronomio 6:5
Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
420. Deuteronomio 6:7 Aquí se encuentra la primera ley.
Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
421. Deuteronomio 6:7. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
422. Deuteronomio 6:8 Aquí se encuentra la primera ley.
Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos.
423. Deuteronomio 6:8 Aquí se encuentra la segunda ley.
Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos.
424. Deuteronomio 6:9
Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.
425. Deuteronomio 6:16
No tentaréis a Jehová vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.
426. Deuteronomio 7:2. Aquí se encuentra la primera ley.
Y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia.
427. Deuteronomio 7:2. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia.
428. Deuteronomio 7:3
Y no te emparentarás con ellas; no darás a tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo.
429. Deuteronomio 7:25
Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego; no codiciarás plata ni oro de ellas para tomarlo para ti, para que no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tu Dios.
430. Deuteronomio 7:26
Y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema.
431. Deuteronomio 8:10
Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.
432. Deuteronomio 10:19
Amaréis, pues, al extranjero; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.
433. Deuteronomio 10:20. Aquí se encuentra la primera ley.
A Jehová tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás y por su nombre jurarás.
434. Deuteronomio 10:20. Aquí se encuentra la segunda ley.
A Jehová tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás y por su nombre jurarás.
435. Deuteronomio 10:20
A Jehová tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás y por su nombre jurarás.
436. Deuteronomio 12:2
Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso.
437. Deuteronomio 12:4
No haréis así a Jehová vuestro Dios.
438. Deuteronomio 12:5–6
Sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ese buscaréis, y allá iréis. Y allí llevaréis vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y la ofrenda elevada de vuestras manos, vuestros votos, vuestras ofrendas voluntarias y las primicias de vuestras vacas y de vuestras ovejas.
439. Deuteronomio 12:11
Y al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere para poner en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, las ofrendas elevadas de vuestras manos, y todo lo escogido de los votos que hubiereis prometido a Jehová.
440. Deuteronomio 12:13
Cuídate de no ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que vieres.
441. Deuteronomio 12:15
Con todo, podrás matar y comer carne en todas tus poblaciones conforme a tu deseo, según la bendición que Jehová tu Dios te haya dado; el inmundo y el limpio la podrán comer, como la de gacela o de ciervo.
442. Deuteronomio 12:17. Aquí se encuentra la primera ley.
Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos.
443. Deuteronomio 12:17. Aquí se encuentra la segunda ley.
Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos.
444. Deuteronomio 12:17. Aquí se encuentra la tercera ley.
Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos.
445. Deuteronomio 12:17 Aquí se encuentra la cuarta ley.
Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos.
446. Deuteronomio 12:17 Aquí se encuentra la quinta ley.
Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos.
447. Deuteronomio 12:17. Aquí se encuentra la sexta ley.
Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos.
448. Deuteronomio 12:17. Aquí se encuentra la séptima ley.
Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos.
449. Deuteronomio 12:17. Aquí se encuentra la octava ley.
Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas, ni los votos que prometieres, ni las ofrendas voluntarias, ni las ofrendas elevadas de tus manos.
450. Deuteronomio 12:19
Ten cuidado de no desamparar al levita en todos tus días sobre la tierra.
451. Deuteronomio 12:21
Si estuvieres lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios escogiere para poner allí su nombre, podrás matar de tus vacas y de tus ovejas que Jehová te hubiere dado, como te he mandado yo, y comerás en tus puertas según todo lo que deseares.
452. Deuteronomio 12:23
Solamente que te mantengas firme en no comer sangre, porque la sangre es la vida, y no comerás la vida juntamente con su carne.
453. Deuteronomio 12:26
Pero las cosas que hubieres consagrado y tus votos, las tomarás, y vendrás con ellas al lugar que Jehová hubiere escogido.
454. Deuteronomio 12:32. Aquí se encuentra la primera ley.
Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello ni de ello quitarás.
455. Deuteronomio 12:32. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello ni de ello quitarás.
456. Deuteronomio 13:4
En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis y a él seguiréis.
457. Deuteronomio 13:8 Aquí se encuentra la primera ley.
No consentirás con él ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás.
458. Deuteronomio 13:8 Aquí se encuentra la segunda ley.
No consentirás con él ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás.
459. Deuteronomio 13:8 Aquí se encuentra la tercera ley.
No consentirás con él ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás.
460. Deuteronomio 13:8 Aquí se encuentra la cuarta ley.
No consentirás con él ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás.
461. Deuteronomio 13:8 Aquí se encuentra la quinta ley.
No consentirás con él ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás.
462. Deuteronomio 13:11
Para que todo Israel oiga y tema y no vuelva a hacer en medio de ti cosa semejante a esta.
463. Deuteronomio 13:15
Irremisiblemente herirás a filo de espada a los moradores de aquella ciudad, destruyéndola con todo lo que en ella hubiere, y también matarás sus ganados a filo de espada.
464. Deuteronomio 13:16. Aquí se encuentra la primera ley.
Y juntarás todo su botín en medio de la plaza, y consumirás con fuego la ciudad y todo su botín, todo ello, como holocausto a Jehová tu Dios, y llegará a ser un montón de ruinas para siempre; nunca más será edificada.
465. Deuteronomio 13:16 Aquí se encuentra la segunda ley.
Y juntarás todo su botín en medio de la plaza, y consumirás con fuego la ciudad y todo su botín, todo ello, como holocausto a Jehová tu Dios, y llegará a ser un montón de ruinas para siempre; nunca más será edificada.
466. Deuteronomio 13:17
Y no se pegará a tu mano nada del anatema, para que Jehová se aparte del ardor de su ira, y tenga de ti misericordia, y tenga compasión de ti, y te multiplique, como lo juró a tus padres.
467. Deuteronomio 14:1. Aquí se encuentra la primera ley.
Hijos, sois de Jehová vuestro Dios; no os sajaréis ni os raparéis a causa de muerto.
468. Deuteronomio 14:1. Aquí se encuentra la segunda ley.
Hijos, sois de Jehová vuestro Dios; no os sajaréis ni os raparéis a causa de muerto.
469. Deuteronomio 14:3
Nada abominable comerás.
470. Deuteronomio 14:11
Toda ave limpia podréis comer.
471. Deuteronomio 14:19
Todo insecto alado será inmundo; no se comerá.
472. Deuteronomio 14:21
Ninguna cosa mortecina comeréis; al extranjero que está en tus poblaciones la darás, y él podrá comerla; o véndela a un extranjero, porque tú eres pueblo santo a Jehová tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
473. Deuteronomio 14:22
Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año.
474. Deuteronomio 14:28
Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año y lo guardarás en tus ciudades.
475. Deuteronomio 15:2
Y esta es la manera de la remisión: perdonará a su deudor todo aquel que hizo empréstito de su mano, con el cual obligó a su prójimo; no lo demandará más a su prójimo, o a su hermano, porque es pregonada la remisión de Jehová.
476. Deuteronomio 15:3. Aquí se encuentra la primera ley.
Del extranjero demandarás el reintegro; pero lo que tu hermano tuviere tuyo, lo perdonará tu mano.
477. Deuteronomio 15:3. Aquí se encuentra la segunda ley.
Del extranjero demandarás el reintegro; pero lo que tu hermano tuviere tuyo, lo perdonará tu mano.
478. Deuteronomio 15:7
Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre.
479. Deuteronomio 15:9
Guárdate de tener en tu corazón pensamiento perverso, diciendo: Cerca está el año séptimo, el de la remisión, y mires con malos ojos a tu hermano menesteroso para no darle; porque él podrá clamar contra ti a Jehová, y se te contará por pecado.
480. Deuteronomio 15:11
Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.
481. Deuteronomio 15:13
Y cuando lo despidieres libre, no le enviarás con las manos vacías.
482. Deuteronomio 15:14
Le abastecerás liberalmente de tus ovejas, de tu era y de tu lagar; le darás de aquello en que Jehová te hubiere bendecido.
483. Deuteronomio 15:19. Aquí se encuentra la primera ley.
Consagrarás a Jehová tu Dios todo primogénito macho de tus vacas y de tus ovejas; no te servirás del primogénito de tus vacas, ni trasquilarás el primogénito de tus ovejas.
484. Deuteronomio 15:19. Aquí se encuentra la segunda ley.
Consagrarás a Jehová tu Dios todo primogénito macho de tus vacas y de tus ovejas; no te servirás del primogénito de tus vacas, ni trasquilarás el primogénito de tus ovejas.
485. Deuteronomio 16:3
No comerás con ella pan con levadura; siete días comerás con ella pan sin levadura, pan de aflicción, porque aprisa saliste de tierra de Egipto; para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste de la tierra de Egipto.
486. Deuteronomio 16:4
Y no se verá levadura contigo en todo tu territorio por siete días; y de la carne que matares en la tarde del primer día, no quedará hasta la mañana.
487. Deuteronomio 16:14
Y te alegrarás en tus fiestas solemnes, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que viven en tus poblaciones.
488. Deuteronomio 16:16. Aquí se encuentra la primera ley.
Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías.
489. Deuteronomio 16:16. Aquí se encuentra la segunda ley.
Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías.
490. Deuteronomio 16:18
Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio.
491. Deuteronomio 16:21
No plantarás ningún árbol para Asera cerca del altar de Jehová tu Dios, que tú te habrás hecho.
492. Deuteronomio 16:22
Ni te levantarás, estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios.
493. Deuteronomio 17:1
No ofrecerás en sacrificio a Jehová tu Dios buey o cordero en el cual haya falta o alguna cosa mala, pues es abominación a Jehová tu Dios.
494. Deuteronomio 17:11. Aquí se encuentra la primera ley.
Según la ley que te enseñen y según el juicio que te digan, harás; no te apartarás ni a diestra ni a siniestra de la sentencia que te declaren.
495. Deuteronomio 17:11. Aquí se encuentra la segunda ley.
Según la ley que te enseñen y según el juicio que te digan, harás; no te apartarás ni a diestra ni a siniestra de la sentencia que te declaren.
496. Deuteronomio 17:15. Aquí se encuentra la primera ley.
Ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano.
497. Deuteronomio 17:15. Aquí se encuentra la segunda ley.
Ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano.
498. Deuteronomio 17:16. Aquí se encuentra la primera ley.
Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino.
499. Deuteronomio 17:16. Aquí se encuentra la segunda ley.
Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino.
500. Deuteronomio 17:17. Aquí se encuentra la primera ley.
Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.
501. Deuteronomio 17:17. Aquí se encuentra la segunda ley.
Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.
502. Deuteronomio 17:18
Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas.
503. Deuteronomio 18:1
Los sacerdotes levitas, es decir, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad en Israel; de las ofrendas quemadas a Jehová y de la heredad de él comerán.
504. Deuteronomio 18:2
No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos; Jehová es su heredad, como él les ha dicho.
505. Deuteronomio 18:3
Y este será el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero: darán al sacerdote la espaldilla, las quijadas y el cuajar.
506. Deuteronomio 18:4. Aquí se encuentra la primera ley.
Las primicias de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás.
507. Deuteronomio 18:4. Aquí se encuentra la segunda ley.
Las primicias de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás.
508. Deuteronomio 18:6–8
Y cuando saliere un levita de alguna de tus ciudades de entre todo Israel, donde hubiere vivido, y viniere con todo el deseo de su alma al lugar que Jehová escogiere, ministrará en el nombre de Jehová su Dios como todos sus hermanos los levitas que estuvieren allí delante de Jehová. Igual ración a la de los otros comerá, además de sus patrimonios.
509. Deuteronomio 18:10. Aquí se encuentra la primera ley.
No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortilego, ni hechicero.
510. Deuteronomio 18:10. Aquí se encuentra la segunda ley.
No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortilego, ni hechicero.
511. Deuteronomio 18:11. Aquí se encuentra la primera ley.
Ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.
512. Deuteronomio 18:11. Aquí se encuentra la segunda ley.
Ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.
513. Deuteronomio 18:11. Aquí se encuentra la tercera ley.
Ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.
514. Deuteronomio 18:11. Aquí se encuentra la cuarta ley.
Ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.
515. Deuteronomio 18:15
Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis.
516. Deuteronomio 18:20. Aquí se encuentra la primera ley.
El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.
517. Deuteronomio 18:20. Aquí se encuentra la segunda ley.
El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.
518. Deuteronomio 18:22
Si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.
519. Deuteronomio 19:3
Si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.
520. Deuteronomio 19:13
No le compadecerás; y quitarás de Israel la sangre inocente, y te irá bien.
521. Deuteronomio 19:14
En la heredad que poseas en la tierra que Jehová tu Dios te da, no reducirás los límites de la propiedad de tu prójimo, que fijaron los antiguos.
522. Deuteronomio 19:15
No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquier ofensa cometida. Solo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación.
523. Deuteronomio 19:19
Entonces haréis a él como él pensó hacer a su hermano; y quitarás el mal de en medio de ti.
524. Deuteronomio 20:2
Y cuando os acerquéis para combatir, se pondrá en pie el sacerdote y hablará al pueblo.
525. Deuteronomio 20:3
Y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos.
526. Deuteronomio 20:10
Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le intimarás la paz.
527. Deuteronomio 20:16
Pero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida.
528. Deuteronomio 20:17
Sino que los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado.
529. Deuteronomio 20:19
Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrás comer; y no los talarás, porque el árbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio.
530. Deuteronomio 21:4. Aquí se encuentra la primera ley.
Y los ancianos de aquella ciudad traerán la becerra a un valle escabroso, que nunca haya sido arado ni sembrado, y quebrarán la cerviz de la becerra allí en el valle.
531. Deuteronomio 21:4. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y los ancianos de aquella ciudad traerán la becerra a un valle escabroso, que nunca haya sido arado ni sembrado, y quebrarán la cerviz de la becerra allí en el valle.
532. Deuteronomio 21:11
Y vieres entre los cautivos a alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por mujer.
533. Deuteronomio 21:14. Aquí se encuentra la primera ley.
Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste.
534. Deuteronomio 21:14. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillaste.
535. Deuteronomio 21:20
Y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde; no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho.
536. Deuteronomio 21:22
Si alguno hubiere cometido algún crimen digno de muerte, y lo hiciereis morir, y lo colgareis en un madero.
537. Deuteronomio 21:23. Aquí se encuentra la primera ley.
No dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.
538. Deuteronomio 21:23. Aquí se encuentra la segunda ley.
No dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.
539. Deuteronomio 22:1
Si vieres extraviado el buey de tu hermano o su cordero, no le negarás tu ayuda; lo volverás a tu hermano.
540. Deuteronomio 22:3
Así harás con su asno, así harás también con su vestido, y lo mismo harás con toda cosa de tu hermano que se le perdiere y tú la hallares; no podrás negarle tu ayuda.
541. Deuteronomio 22:4. Aquí se encuentra la primera ley.
Si vieres el asno de tu hermano, o su buey, caído en el camino, no te apartarás de él; le ayudarás a levantarlo.
542. Deuteronomio 22:4. Aquí se encuentra la segunda ley.
Si vieres el asno de tu hermano, o su buey, caído en el camino, no te apartarás de él; le ayudarás a levantarlo.
543. Deuteronomio 22:5. Aquí se encuentra la primera ley.
No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.
544. Deuteronomio 22:5. Aquí se encuentra la segunda ley.
No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.
545. Deuteronomio 22:6
Cuando encuentres por el camino algún nido de ave en cualquier árbol o sobre la tierra, con pollos o huevos, y la madre echada sobre los pollos o sobre los huevos, no tomarás la madre con los hijos.
546. Deuteronomio 22:7
Dejarás ir a la madre y tomarás los pollos para ti, para que te vaya bien y prolongues tus días.
547. Deuteronomio 22:8. Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando edifiques casa nueva, harás pretil a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él cayera alguno.
548. Deuteronomio 22:8. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando edifiques casa nueva, harás pretil a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él cayera alguno.
549. Deuteronomio 22:9. Aquí se encuentra la primera ley.
No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña.
550. Deuteronomio 22:9. Aquí se encuentra la segunda ley.
No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña.
551. Deuteronomio 22:10
No ararás con buey y con asno juntamente.
552. Deuteronomio 22:11
No vestirás ropa de lana y lino juntamente.
553. Deuteronomio 22:19. Aquí se encuentra la primera ley.
Y le multarán en cien piezas de plata, las cuales darán al padre de la joven, por cuanto esparció mala fama sobre una virgen de Israel; y la tendrá por mujer, y no podrá despedirla en todos sus días.
554. Deuteronomio 22:19. Aquí se encuentra la segunda ley.
Y le multarán en cien piezas de plata, las cuales darán al padre de la joven, por cuanto esparció mala fama sobre una virgen de Israel; y la tendrá por mujer, y no podrá despedirla en todos sus días.
555. Deuteronomio 22:24
Entonces los sacaréis a ambos a la puerta de la ciudad, y los apedrearéis, y morirán; la joven porque no dio voces en la ciudad, y el hombre porque humilló a la mujer de su prójimo; así quitarás el mal de en medio de ti.
556. Deuteronomio 22:26
Mas a la joven no le harás nada; no hay en ella culpa de muerte; pues como cuando alguno se levanta contra su prójimo y le quita la vida, así es en este caso.
557. Deuteronomio 22:29. Aquí se encuentra la primera ley.
Entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer, por cuanto la humilló; no la podrá despedir en todos sus días.
558. Deuteronomio 22:29. Aquí se encuentra la segunda ley.
Entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer, por cuanto la humilló; no la podrá despedir en todos sus días.
559. Deuteronomio 23:1
No entrará en la congregación de Jehová el que tenga magullados los testículos o amputado su miembro viril.
560. Deuteronomio 23:2
No entrará bastardo en la congregación de Jehová; ni hasta la décima generación no entrarán en la congregación de Jehová.
561. Deuteronomio 23:3
No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre.
562. Deuteronomio 23:6
No procurarás la paz de ellos ni su bien en todos los días para siempre.
563. Deuteronomio 23:7–8. Aquí se encuentra la primera ley.
No aborrecerás al edomita, porque es tu hermano; no aborrecerás al egipcio, porque forastero fuiste en su tierra. Los hijos que nacieren de ellos, en la tercera generación, entrarán en la congregación de Jehová.
564. Deuteronomio 23:7-8. Aquí se encuentra la segunda ley.
No aborrecerás al edomita, porque es tu hermano; no aborrecerás al egipcio, porque forastero fuiste en su tierra. Los hijos que nacieren de ellos, en la tercera generación, entrarán en la congregación de Jehová.
565. Deuteronomio 23:10
Si hubiere en medio de ti alguno que no fuere limpio, por razón de alguna impureza acontecida de noche, saldrá fuera del campamento y no entrará en él.
566. Deuteronomio 23:12
Tendrás un lugar fuera del campamento adonde salgas.
567. Deuteronomio 23:13
Tendrás también entre tus armas una estaca; y cuando estuvieres allí fuera, cavarás con ella, y luego al volverte cubrirás tu excremento.
568. Deuteronomio 23:15
No entregarás a su señor el siervo que se huyere a ti de su amo.
569. Deuteronomio 23:16
Morará contigo, en medio de ti, en el lugar que escogiere en alguna de tus ciudades, donde a bien tuviere; no le oprimirás.
570. Deuteronomio 23:17
No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel.
571. Deuteronomio 23:18
No traerás la paga de una ramera ni el precio de un perro a la casa de Jehová tu Dios por ningún voto; porque abominación es a Jehová tu Dios tanto lo uno como lo otro.
572. Deuteronomio 23:19
No exigirás de tu hermano interés de dinero, ni interés de comestibles, ni de cosa alguna de que se suele exigir interés.
573. Deuteronomio 23:20
Del extraño podrás exigir interés, mas de tu hermano no lo exigirás, para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos en la tierra adonde vas para tomar posesión de ella.
574. Deuteronomio 23:21
Cuando haces voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo; porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y sería pecado en ti.
575. Deuteronomio 23:23
Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca.
576. Deuteronomio 23:24. Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando entres en la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta saciarte; mas no pondrás en tu cesto.
577. Deuteronomio 23:24. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando entres en la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta saciarte; mas no pondrás en tu cesto.
578. Deuteronomio 23:25
Cuando entres en la mies de tu prójimo, podrás arrancar espigas con tu mano; mas no aplicarás hoz a la mies de tu prójimo.
579. Deuteronomio 24:1. Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando alguno tome mujer y se case con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio y se la entregará en su mano y la despedirá de su casa.
580. Deuteronomio 24:1. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando alguno tome mujer y se case con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio y se la entregará en su mano y la despedirá de su casa.
581. Deuteronomio 24:4
No podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.
582. Deuteronomio 24:5. Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando alguno fuere recién casado, no saldrá a la guerra, ni en ninguna cosa se le ocupará; libre estará en su casa por un año, para alegrar a la mujer que tomó.
583. Deuteronomio 24:5. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando alguno fuere recién casado, no saldrá a la guerra, ni en ninguna cosa se le ocupará; libre estará en su casa por un año, para alegrar a la mujer que tomó.
584. Deuteronomio 24:6
No tomarás en prenda la muela del molino, ni la de abajo ni la de arriba; porque sería tomar en prenda la vida del hombre.
585. Deuteronomio 24:8
En cuanto a la plaga de la lepra, ten cuidado de observar diligentemente y hacer según todo lo que os enseñaren los sacerdotes levitas; según yo les he mandado, así cuidaréis de hacer.
586. Deuteronomio 24:10
Cuando entregares a tu prójimo alguna cosa prestada, no entrarás en su casa para tomarle prenda.
587. Deuteronomio 24:12
Y si el hombre fuere pobre, no te acostarás reteniendo aún su prenda.
588. Deuteronomio 24:13
Sin falta le devolverás la prenda cuando el sol se ponga, para que pueda dormir en su ropa y te bendiga; y te será justicia delante de Jehová tu Dios.
589. Deuteronomio 24:15
En su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo; pues es pobre, y con él sustenta su vida; para que no clame contra ti a Jehová, y sea en ti pecado.
590. Deuteronomio 24:16
Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado.
591. Deuteronomio 24:17. Aquí se encuentra la primera ley.
No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda la ropa de la viuda.
592. Deuteronomio 24:17. Aquí se encuentra la segunda ley.
No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda la ropa de la viuda.
593. Deuteronomio 24:19. Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando siegues tu mies en tu campo y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos.
594. Deuteronomio 24:19. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando siegues tu mies en tu campo y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos.
595. Deuteronomio 25:2
Y si el delincuente mereciere ser azotado, entonces el juez le hará echar en tierra y le hará azotar en su presencia; según su delito será el número de azotes.
596. Deuteronomio 25:3
Se podrá dar cuarenta azotes, no más; no sea que, si lo hirieren con muchos azotes más que estos, se sienta tu hermano envilecido delante de tus ojos.
597. Deuteronomio 25:4
No pondrás bozal al buey cuando trillare.
598. Deuteronomio 25:5. Aquí se encuentra la primera ley.
Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco.
599. Deuteronomio 25:5. Aquí se encuentra la segunda ley.
Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco.
600. Deuteronomio 25:9
Se acercará entonces su cuñada a él delante de los ancianos, y le quitará el calzado del pie, y le escupirá en el rostro, y hablará y dirá: Así será hecho al varón que no quiere edificar la casa de su hermano.
601. Deuteronomio 25:11-12
Si algunos riñeren uno con otro, y se acercare la mujer de uno para librar a su marido de mano del que le hiere, y alargando su mano asiere de sus partes vergonzosas, le cortarás entonces la mano; no la perdonarás.
602. Deuteronomio 25:13
No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica.
603. Deuteronomio 25:17
Acuérdate de lo que hizo Amalec contigo en el camino cuando salías de Egipto.
604. Deuteronomio 25:19. Aquí se encuentra la primera ley.
Por tanto, cuando Jehová tu Dios te dé descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.
605. Deuteronomio 25:19. Aquí se encuentra la segunda ley.
Por tanto, cuando Jehová tu Dios te dé descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.
606. Deuteronomio 26:5
Entonces hablarás y dirás delante de Jehová tu Dios: Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendió a Egipto y habitó allí con pocos hombres, y allí creció y llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa.
607. Deuteronomio 26:13
Y dirás delante de Jehová tu Dios: He sacado lo consagrado de mi casa, y también lo he dado al levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, conforme a todo lo que me has mandado; no he transgredido tus mandamientos, ni me he olvidado de ellos.
608. Deuteronomio 26:14. Aquí se encuentra la primera ley.
No he comido de ello en mi luto, ni he gastado de ello estando yo inmundo, ni de ello he ofrecido a los muertos; he obedecido a la voz de Jehová mi Dios, he hecho conforme a todo lo que me has mandado.
609. Deuteronomio 26:14. Aquí se encuentra la segunda ley.
No he comido de ello en mi luto, ni he gastado de ello estando yo inmundo, ni de ello he ofrecido a los muertos; he obedecido a la voz de Jehová mi Dios, he hecho conforme a todo lo que me has mandado.
610. Deuteronomio 26:14. Aquí se encuentra la tercera ley.
No he comido de ello en mi luto, ni he gastado de ello estando yo inmundo, ni de ello he ofrecido a los muertos; he obedecido a la voz de Jehová mi Dios, he hecho conforme a todo lo que me has mandado.
611. Deuteronomio 28:9
Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios y anduvieres en sus caminos.
612. Deuteronomio 31:12
Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley.
613. Deuteronomio 31:19
Ahora pues, escribíos este cántico y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel.
614. Deuteronomio 32:38
¿Qué comían la grosura de sus sacrificios y bebían el vino de sus libaciones? Levántense, que os ayuden y os defiendan.
Glorias y alabanzas al Dios de Israel, el Eterno y soberano nuestro. Maranata.
