Libro de 2 Corintios-Cartas o Epístolas Del Apóstol Pablo. Book of 2 Corinthians – Letters or Epistles of The Apostle Paul.

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Maria Dorsey 04-19-2022

Este libro tiene 13 capítulos y es una de las epístolas paulinas; fue escrito por el Apóstol Pablo, del linaje de Benjamín, más conocido por el “Apóstol de los Gentiles”.

En el año 55 y el 57 d.C. Este libro se le otorga este nombre porque su contenido va dedicado a la Iglesia en Corinto; esta es la segunda carta que Pablo escribió para esta iglesia, posiblemente fue escrita en la ciudad de Filipos en Macedonia (Grecia).

La mayoría de la iglesia corintia se ha arrepentido, pero como siempre hay algunos falsos profetas que acusan a Pablo de ser orgulloso, deshonesto, que carecía de elocuencia y de no llenar los requisitos para ser un apóstol del Señor.

Pablo explica en esta carta detalladamente su carrera en el evangelio y sus pruebas y aclara lo que él sentía acerca de un aguijón en la carne que lo mantenía humilde (fue posiblemente su falta de vista, pero las Escrituras no lo mencionan).

Aquí vemos cómo Pablo detalla los sufrimientos y calamidades que sufrió por el evangelio del Señor, pero nunca tuvo algo negativo que decir ,al contrario, lean el v. 7 Él se humilló para que nosotros nos exaltáramos. (2 Corintios 11:2-33) v.21  

Para vergüenza mía, lo digo, para eso fuimos demasiado débiles. Pero en lo que otro tenga osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía.

2 Corintios 11:2-33

Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis; y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles. Pues, aunque sea tosco en la palabra, no lo soy en el conocimiento; en todo y por todo os lo hemos demostrado. ¿Pequé yo humillándome a mí mismo, para que vosotros fueseis enaltecidos, por cuanto os he predicado el evangelio de Dios de balde? He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros. Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga, pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia, y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso. Por la verdad de Cristo que está en mí, que no se me impedirá esta mi gloria en las regiones de Acaya. ¿Por qué? ¿Porque no os amo? Dios lo sabe. Más lo que hago, lo haré aún, para quitar la ocasión a aquellos que la desean, a fin de que en aquello en que se glorían, sean hallados semejantes a nosotros. Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia, cuyo fin será conforme a sus obras. Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de otra manera, recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un poquito. Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme. Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré; porque de buena gana toleráis a los necios, siendo vosotros cuerdos. Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas. Para vergüenza mía, lo digo, para eso fuimos demasiado débiles. Pero en lo que otro tenga osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía. ¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo. ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco, hablo.) Yo más; en trabajos más abundantes; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. ¿Quién enferma, y yo no me enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno? Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad. El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento. En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme; y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos. Si leemos en el libro de los Hechos 23:1-35, vemos cómo Pablo padeció persecución y hasta una conspiración para matarlo, pero el Señor estaba con Pablo y le permitió aclarar lo sucedido para su beneficio.

Glorias y Alabanzas al Dios de Israel, el Eterno y Soberano Nuestro. Maranata.

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