“Josué y El Milagro Del Río Jordán” “Joshua and The Miracle of The Jordan River”

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Maria Dorsey 📖 Gabriela Ramie 12-27-2022

Josué fue el sucesor de Moisés y uno de los líderes más importantes de la historia de Israel. Su nombre significa “Jehová es salvación”, y su vida es un ejemplo de fe, obediencia y valentía. Después de la muerte de Moisés, Dios escogió a Josué para guiar al pueblo de Israel hacia la Tierra Prometida (Josué 1:1-9).

El Río Jordán.

Josué 3:15,17.

Cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), más los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.

Uno de los milagros más impresionantes de su ministerio ocurrió cuando los israelitas llegaron al río Jordán. En ese momento, el Jordán estaba crecido debido a la temporada de cosecha y sus aguas eran difíciles de cruzar (Josué 3:15). Sin embargo, Dios prometió demostrar delante de todo Israel que estaba con Josué así como había estado con Moisés.

Dios ordenó que los sacerdotes llevaran el Arca del Pacto, símbolo de Su presencia, y caminaran hacia el río. Cuando los pies de los sacerdotes tocaron el agua, ocurrió el milagro: las aguas que venían de arriba se detuvieron y se amontonaron a gran distancia, mientras que las aguas que fluían hacia el Mar Muerto se apartaron. El lecho del río quedó seco y toda la nación de Israel cruzó al otro lado (Josué 3:13-17).

Es importante notar que la Biblia no dice que Josué abrió las aguas con un bastón como Moisés en el Mar Rojo. En el caso del Jordán, el milagro ocurrió cuando los sacerdotes que llevaban el Arca obedecieron a Dios y entraron en el agua. Dios fue quien detuvo el río y abrió el camino para Su pueblo.

Después de cruzar, Dios ordenó que se tomaran doce piedras del lecho del Jordán para levantar un monumento conmemorativo. Estas piedras servirían para que las futuras generaciones recordaran cómo Dios abrió las aguas del Jordán y permitió que Israel entrara en la Tierra Prometida (Josué 4:1-9).

Este milagro enseñó varias lecciones espirituales. Primero, Dios cumple sus promesas. Segundo, que la obediencia precede muchas veces a las bendiciones de Dios. Y tercero, que el mismo Dios que abrió el Mar Rojo para Moisés también abrió el Jordán para Josué, demostrando que Su poder no había cambiado.

Versículo clave:

“Y las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam… y el pueblo pasó en dirección a Jericó.”
Josué 3:16.

Conclusión.

El cruce del río Jordán marcó el comienzo de una nueva etapa para Israel. Dios confirmó públicamente a Josué como líder y mostró a toda la nación que Su presencia iba delante de ellos. Así como Dios abrió un camino donde parecía imposible, también hoy sigue guiando y abriendo puertas para quienes confían en Él y obedecen Su Palabra.

Glorias y alabanzas al Dios de Israel, el Eterno y soberano nuestro. Maranata.

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