
No hables, no escuches, no mires todo aquello que te quite la paz.
Mensaje De Audio En Español
Audio Message in English
Maria Dorsey 08-26-2022
Esta palabra significa “Venenosa”. Es claro que cada día oímos más y más acerca del término: “Relaciones Tóxicas” o “Esta persona es tóxica para mí”.
Lo oímos en nuestros trabajos, en nuestras escuelas y hasta en nuestras iglesias. Este término no es más que la profecía cumpliéndose en que las Escrituras dicen que en los últimos tiempos la maldad se multiplicará.
Mateo 24:12
Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
Lucas 12:53
Estará dividido el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.

Siempre se están quejándose por todo. -Ven todo de forma negativa- Asumen el papel de víctimas -Solo hablan de sus problemas-No Asumen responsabilidades-Mienten y ocultan-Culpan a los demás de sus males-No hacen nada por avanzar-Sienten envidia, celos y soberbia- Se resisten a cambiar-Son manipuladores.
El tener una relación tóxica es el tener personas que nos rodean, las cuales envenenan nuestra paz y nuestra capacidad de disfrutar de otra persona.
Cuando estamos con estas personas tóxicas nos dejarán agotados, frustrados y, en algunos casos, deprimidos.
Las relaciones tóxicas pueden afectar las relaciones de negocios, los momentos recreativos que pasamos con nuestros amigos y familiares, y por supuesto, hasta nuestras familias y nuestra salud.

Es normal que haya cierta falta de acuerdo en una relación; sin embargo, algunas personas inyectan veneno en todas las relaciones, imposibilitando que haya una relación saludable.
Esas son las personas tóxicas, y la Biblia nos da algunos consejos para saber cómo trabajar con este tipo de personas.

La persona saludable: No siempre somos compatibles con todos, pero como personas civilizadas tratamos de buscar un balance al cual nos sintamos a gusto cuando compartimos con las personas.
Podemos ser polos opuestos en ideología con alguien, pero podemos mantener una buena relación.
El tener diferentes creencias en la política, pero todavía se puede disfrutar de la compañía del otro, los aficionados a los deportes pueden ser rivales, pero todavía tener una relación amistosa, también en el ámbito de la religión y el cristianismo se puede interactuar de forma saludable con los no cristianos.

2 Timoteo 2:14,16-17,20-26
Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes. Más evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra. Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.

Cuidado, Gente Tóxica.
La persona tóxica: No es capaz de mantener una relación sana con nadie. Eso lo podemos observar porque no tienen amistades y si las tienen son momentáneas, siempre acaban con pleitos y separándose de ellas, ya que siempre le echan la culpa a la otra persona, nunca aceptando su culpa, ellos no piden perdón, porque se creen que no tienen falta o culpa.
Solo los que están dispuestos a sufrir las exigencias egoístas de la persona tóxica pueden soportar una relación de este tipo durante mucho tiempo.
Hay varios elementos constituyentes que determinan si una relación o una persona es tóxica o no:
1. La relación es completamente unilateral a favor de la persona tóxica. Las personas tóxicas son increíblemente narcisistas y solo pueden pensar en sí mismas y en lo que quieren en ese momento.


Narcisista(n.) Tienden a negar sus propios defectos y culpan a los demás por sus defectos, desgracias y errores personales.
Esto es una violación directa del verso en Filipenses, que dice:
Filipenses 2:3-4
Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
2. Siempre tienen razón. Siempre. Las personas tóxicas miran con desprecio a cualquiera que se atreva a corregirles o a estar en desacuerdo con ellos. Enmascaran su orgullo extremo con una falsa humildad, pero rara vez hay un verdadero arrepentimiento porque no creen estar equivocados. La culpa es de los demás.
Proverbios 16:18-19
Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu. Mejor es humillar el espíritu con los humildes que repartir despojos con los soberbios.
La altivez domina a las personas tóxicas, incluso cuando uno las confronta; hay una rápida reacción de coraje (yo las llamo fosforitos).
Al rato tratan de ocultarla tras el silencio, o buscan una excusa que siempre cae sobre la otra persona.
Sabemos que estas excusas no son reales, ya que estos eventos son replicados una y otra vez.

Ejemplo: Si estás hablando con ellos por teléfono y están en una conversación simple, pero de repente entra un tema no aceptado por la persona tóxica, muchas de las veces te cuelgan inesperadamente, esto lo hacen para mantener el poder de la conversación, como indicando: “La última palabra la digo yo”.
Si estás en una relación tóxica, con frecuencia la “destrucción” que la persona tóxica se ha ganado debido al orgullo también recae sobre ti.


3. Otros le temen a las confrontaciones o interacciones con una persona tóxica. Al principio pueden parecer encantadores a los ojos de los demás, pero los que se relacionan con una persona tóxica conocen la verdadera historia.

Cada interacción, por muy inocente que sea al principio, termina con una puñalada. Todos los demás se quedan con las secuelas mientras la persona tóxica desaparece aparentemente tranquila.
Si te sientes ansioso al pensar en otra interacción con alguien en tu vida, sin que tengas la culpa, puede que estés en una relación tóxica.
Muchas veces aceptamos estas relaciones porque son amistades, son compañeros de trabajo y hasta familiares, y nos preguntamos: ¿Por qué tengo que soportar esto cada día que hablo con esta persona?
Y nos contestamos así mismo: Bueno, es amistad de la familia, o es mi compañero de trabajo y peor todavía es parte de la familia, a la que no queremos ofender o cortar con ellos por lo que dirán.
“Este tipo de relaciones corrompe y destruye la vida espiritual; en lugar de edificarnos, nos destruye espiritualmente. Pues cada vez que nos acercamos a ellas somos tentados a pecar. En nuestro corazón surgen pensamientos de enojo y actitudes contrarias al fruto del Espíritu, lo cual contamina nuestra alma y debilita nuestra comunión con Dios.
Estos encuentros o conversaciones con estas personas despiertan en nosotros pensamientos negativos, enojo y actitudes que nos apartan de Cristo. La Palabra nos advierte: “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”. (1 Corintios 15:33).
Por eso, lo más sabio es cortar o apartarse de tales vínculos o de aquellos que nos hacen caer, antes que arriesgar nuestra vida eterna por mantener vínculos que no edifican y que nos arrastren al pecado, no pongan en peligro vuestra vida eterna.”
Mateo 5:29–30
Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

4. Las personas tóxicas disfrutan haciéndose las víctimas. Ellas son personas celosas y hasta envidiosas y buscan el copiar a las personas que admiran, pero a la misma vez las celan, nunca dándoles crédito, más le buscan defectos a las cosas de la persona que celan, aun así, sean las más pequeñas, y cuando encuentran cualquier error o defecto, se sienten bien al encontrarlo más se aseguran de hacerles saber lo encontrado.

El celo es increíble, al punto de que no se dan cuenta de que están exaltando a la otra persona y a la misma vez ellas se están degradando:
“Tú tienes mejor pelo que yo, esto no es justo”. “¿Por qué todos te quieren a ti? ¿Me has quitado mis amistades? ” “¿Por qué tus ojos son azules y los míos carmelitas? ¿Me quitaste mi belleza? Ejemplos como estos son parte de las personas tóxicas. Ojo con esto.

Estas personas piensan que no se les debe responsabilizar porque no fue su culpa, aunque sí lo fue.
Ellos son expertos en maquinar las conversaciones y llegar al punto de inflamabilidad (Flash Point) La VICTIMA piensa, bueno está tranquilo hoy, no habrá problemas, pero cuando se da cuenta, están envueltos en una controversia, ya que ellos están al corriente de lo que a la otra persona le afecta y tocan ese botón pasivamente sin que la persona se dé cuenta, cuando la víctima se da cuenta, ya está en un estado eufórico, y ahí es cuando viene el victimismo manipulador.
“No sé qué pasó.” “¿Por qué él es así conmigo?” “Yo solo dije esto” (claro, quitando de la conversación la parte que trajo a la víctima a responder o actuar de la manera que lo hizo) y hasta lloran y se ofenden.
También les gusta aparecer como mártires e incluso crearán situaciones para que los vean como tales.
Los que se relacionan con una persona tóxica suelen acabar pareciendo los malos.
Los de fuera suelen juzgar en silencio a los amigos o familiares que son “intolerantes” con esta pobre víctima, lo cual crea división e incomprensión en las relaciones secundarias.
5. Las personas tóxicas justifican sus acciones diciéndose a sí mismas que no tenían otra opción. Mienten al no decir la verdad, ya que la ocultan.
Dicen que no mienten, porque ocultan las verdades y se sienten respaldados con estas palabras: “Yo no miento”. Pero cuando son sorprendidos por las verdades, incluso se aíran con las personas. Las Escrituras tienen palabras duras para los mentirosos. Dios no tolera a los mentirosos, y no se deja engañar por ninguna de sus excusas.
Apocalipsis 21:8
Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Mentiras
Proverbios 6:16-19
Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente,El corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, El testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.

En las Escrituras podemos encontrar una de las personas tóxicas y este fue el rey Saúl, este es un ejemplo de una persona tóxica.
Comenzó bien, pero el poder, el orgullo y los celos paralizaron su alma.
Sus terribles celos hacia el joven David se manifestaron en un confuso grado de estado de ánimo. En un momento Saúl estaba tranquilo y disfrutaba de la música de David; y al siguiente momento intentaba matarlo.
1 Samuel 19:9-10
Y el espíritu malo de parte de Jehová vino sobre Saúl; y estando sentado en su casa tenía una lanza a mano, mientras David estaba tocando. Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapó aquella noche.
Saúl en ocasiones parecía mostrar remordimiento, pero pronto volvía a perseguir a David.
1 Samuel 24:16-17
Y aconteció que cuando David acabó de decir estas palabras a Saúl, Saúl dijo: ¿No es esta la voz tuya, hijo mío David? Y alzó Saúl su voz y lloró, y dijo a David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal.
1 Samuel 26:2,21
Saúl entonces se levantó y descendió al desierto de Zif, llevando consigo tres mil hombres escogidos de Israel, para buscar a David en el desierto de Zif. Entonces dijo Saúl: He pecado; vuélvete, hijo mío David, que ningún mal te haré más, porque mi vida ha sido estimada preciosa hoy a tus ojos. He aquí yo he hecho neciamente, y he errado en gran manera.
Después, Saúl violó una orden estricta del Señor con el fin de que la gente pensara bien de él. Ese pecado le costó a Saúl su reino.

Rey Saúl.
1 Samuel 15:19-28
¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal. Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado, y vuelve conmigo para que adore a Jehová. Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo, porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel. Y volviéndose Samuel para irse, él se asió de la punta de su manto, y este se rasgó. Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú.
Hemos Sido Llamados A La Paz.
Colosenses 3:15
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.
Santiago 4:4
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Sin embargo, una relación tóxica destruye la paz. Algunas personas son tan abusivas que no nos permiten buscar o negociar la paz en ningún aspecto.
Cuando la relación continuamente está cargada de dramas innecesarios, cuando sientes temor por la próxima pelea, cuando no puedes creer nada de lo que esta persona dice, cuando fuiste traicionado por esa persona por una conversación que fue echa en confidencia o cuando alguien está destruyendo tu reputación y tranquilidad, entonces es tiempo de crear distancia en la relación.
El Salmo 1 da instrucciones específicas sobre cómo mantenerse alejado de los perversos.
Salmos 1:1-6
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará. No así los malos, que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá.
Somos bendecidos cuando no buscamos amistades con ellos ni escuchamos sus consejos.
Las personas tóxicas entran en esa categoría. No se contentan con destruir sus propias vidas; tienen que llevarse a otros también.
Es bueno recordar que no se puede cambiar a una persona tóxica, especialmente desde dentro de una relación tóxica. No se puede ayudar a las personas tóxicas a menos que estén dispuestas a ser ayudadas.
Las personas complacientes son las víctimas más frecuentes de las relaciones tóxicas porque quieren agradar a la persona tóxica. No obstante, hay momentos en los que lo más inteligente es cerrar la puerta a esta relación.
1 Timoteo 1:20 nos dice: Pablo se apartó de estos sujetos.
“De los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.
2 Timoteo 4:14
Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos.
Y finalmente el mismo Señor nos dice estas palabras: Donde no seamos recibidos y no nos quieren, retírense, porque Dios se encargará de ellos.
Romanos 12:19
No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
Marcos 6:11
Y si en algún lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de allí, y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad.
Oren por estas personas, pero mantengan todo lo que turbe su espíritu, apartando toda soberbia de ustedes.
Acuérdense de que las personas tóxicas se creen que siempre tienen la razón, y miran con desprecio a todos los que se atreven a corregirlos o están en desacuerdo con ellos, enmascaran su orgullo intenso con una máscara de humildad, pero rara vez hay un verdadero arrepentimiento. Siempre la culpa es de los demás.
Proverbios 16:18-19
Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu. Mejor es humillar el espíritu con los humildes que repartir despojos con los soberbios.
Hay un viejo dicho que dice:
“Es mejor vivir solo que mal acompañado”
Proverbios 22:24-25
No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos, No sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.
Si estás casado con una persona tóxica que ha convertido tu relación en un matrimonio tóxico, creo que necesitas una consejería matrimonial orientada y, sobre todo, orar por esta persona. Si no estás casado, entonces es hora de decir adiós.
En toda situación que implique una relación tóxica, presenta el asunto a Dios en oración. Clama para “recibir misericordia y encontrar gracia” que te ayude en el momento de necesidad.
Hebreos 4:16
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
1 Pedro 5:7
Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

En conclusión, las personas tóxicas son productos del celo y la envidia que se apoderan de ellas y se ven ineptas para triunfar por sí mismas.
Tienen baja la autoestima, como inseguridades, padecen de trastornos psicológicos, como pensamientos que se fabrican en sus mentes, ocultando la realidad de sus vidas, y hasta muchas veces tratan de bloquear su vida pasada al punto de que si se las mencionan, tienden a negar lo sucedido.
Pídanle constantemente al Señor que cambie el corazón de la persona causante de la toxicidad. En Él hay esperanza y sanidad.
Juan 14:26
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
Glorias, y Alabanzas Al Dios De Israel, El Eterno y Soberano Nuestro. Maranata.


Solo les puedo decir apártense de estas personas antes que vuelvan su vida un infierno y literalmente los llevarán al infierno, porque los harán pecar. Y lo más importante no tendrán paz espiritual y eso es importante si queremos tener comunión con el Señor. Esto no quiere decir que los odien, el odio es pecado . Solo sepárense y oren por estas personas le hará bien al espíritu. Ante nadie pierdan su tranquilidad espiritual.
Maranata
El mundo está lleno de personas tóxicas , pero uno debe saber quiénes son y alejarse de ellas , emanan sentimientos negativos que deprimen y absorben las buenas vibras de los demás , claro ellas no tienen al Señor en el corazón porque él nos llena de optimismo, bondad y amor hacia el prójimo, por eso si conoces a personas tóxicas comparte con ellas lo menos posible.