Matusalén y Noé: ¿Qué Parentesco Había Entre Ellos?Methuselah and Noah: How Were They Related?

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Maria Dorsey 📖 Gabriela Ramie 03-29-2023

Génesis 5:22,25,28-29.

Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec. Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo; y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.

La Biblia presenta en Génesis 5 una de las genealogías más importantes de las Escrituras, pues traza la descendencia desde Adán hasta Noé. Dentro de esta genealogía encontramos a Matusalén, conocido por ser el hombre que alcanzó la mayor edad registrada en la Biblia: 969 años. Pero Matusalén también tuvo una relación familiar muy cercana con Noé: era su abuelo.

La línea familiar de Matusalén a Noé:

Génesis 5:25-29 nos permite seguir claramente esta línea genealógica. Matusalén tenía 187 años cuando engendró a Lamec. Posteriormente, cuando Lamec tenía 182 años, engendró a Noé.

Por lo tanto, la relación familiar era:

Matusalén → Lamec → Noé.
Abuelo → Padre → Hijo.

Noé no era simplemente un descendiente lejano de Matusalén; era su nieto directo. Esto significa que, debido a la extraordinaria longevidad de las personas mencionadas antes del Diluvio, Matusalén y Noé vivieron contemporáneamente durante muchos siglos.

¿Cuántos años tenía Matusalén cuando nació Noé?

Podemos calcularlo utilizando únicamente las edades proporcionadas por Génesis. Matusalén tenía 187 años cuando nació Lamec (Génesis 5:25), y Lamec tenía 182 años cuando nació Noé (Génesis 5:28-29).

187 + 182 = 369.

Por lo tanto, Matusalén tenía 369 años cuando nació su nieto Noé.

Como Matusalén vivió 969 años, todavía viviría otros 600 años después del nacimiento de Noé.

Aquí encontramos un detalle verdaderamente llamativo: Génesis 7:6 declara que Noé tenía exactamente 600 años cuando las aguas del Diluvio vinieron sobre la tierra.

¿Murió Matusalén en el año del Diluvio?

Si seguimos literalmente la cronología de Génesis 5 y 7, encontramos una coincidencia extraordinaria.

Matusalén tenía 369 años cuando nació Noé. Si añadimos los 600 años que tenía Noé cuando comenzó el Diluvio:

369 + 600 = 969 años.

Y Génesis 5:27 declara:

“Fueron, pues, todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años; y murió.”

Esto significa que, según esta cronología, Matusalén murió el mismo año en que comenzó el Diluvio.

Sin embargo, debemos hacer una distinción importante: la Biblia no dice que Matusalén murió en el Diluvio. Tampoco explica la causa de su muerte. Por eso, no sería correcto afirmar que murió ahogado durante el juicio. Lo que podemos afirmar es que su muerte y el Diluvio ocurrieron en el mismo año según las edades registradas en Génesis.

Matusalén conoció a Noé durante siglos:

Este parentesco nos ayuda a comprender algo que a veces pasamos por alto al leer las genealogías. Debido a las largas vidas registradas antes del Diluvio, varias generaciones podían convivir durante cientos de años.

Matusalén habría conocido a Noé desde su nacimiento hasta aproximadamente el año 600 de la vida de Noé. Es decir, Noé pudo convivir con su abuelo Matusalén durante unos seis siglos.

Esto también muestra que las genealogías de Génesis no son simplemente listas de nombres. Nos presentan familias, generaciones y una línea histórica que finalmente conduce hasta el hombre que Dios escogió para preservar a su familia durante el Diluvio.

Matusalén también era descendiente de Enoc:

La historia se vuelve todavía más interesante cuando observamos una generación anterior. Matusalén era hijo de Enoc, el hombre de quien la Biblia dice que caminó con Dios.

Génesis 5:24 declara: “Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.”

Por lo tanto, la línea familiar era:

Enoc → Matusalén → Lamec → Noé.

Enoc era bisabuelo de Noé, Matusalén era su abuelo, y Lamec era su padre.

Así vemos una línea familiar en la cual encontramos hombres relacionados con acontecimientos extraordinarios:

Enoc caminó con Dios y fue llevado por Él; Matusalén vivió 969 años; Lamec profetizó acerca de la esperanza relacionada con su hijo; y Noé halló gracia ante los ojos de Jehová y fue escogido para construir el arca (Génesis 5:29; 6:8).

Una enseñanza para nosotros:

La relación entre Matusalén y Noé también nos recuerda la importancia de la influencia espiritual entre generaciones. Los padres, abuelos y bisabuelos pueden dejar una huella profunda en aquellos que vienen después de ellos. La Biblia nos muestra repetidamente familias donde la fe, el conocimiento de Dios y Sus palabras fueron transmitidos de generación en generación.

No sabemos cuánto enseñó personalmente Matusalén a Noé, porque la Escritura no nos proporciona esos detalles y no debemos inventarlos. Pero sí sabemos que pertenecían a la misma línea familiar y que sus vidas se superpusieron durante siglos.

Finalmente, la coincidencia entre la muerte de Matusalén y el año del Diluvio nos recuerda que Dios es paciente, pero Su juicio finalmente llega.

Antes del Diluvio hubo un largo período en el cual la humanidad continuó viviendo mientras la maldad aumentaba. Sin embargo, llegó el día establecido por Dios. Noé creyó en Su palabra, preparó el arca y, junto con su familia, fue preservado.

“Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.” — Génesis 6:8.

La historia de esta familia nos invita a preguntarnos qué legado espiritual estamos dejando a las generaciones que vienen detrás de nosotros. La vida pasa, las generaciones cambian, pero la Palabra de Dios permanece para siempre.

Glorias y alabanzas al Dios de Israel, el Eterno y soberano nuestro. ¡Maranata! “Amén; sí, ven, Señor Jesús.” — Apocalipsis 22:20.

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