
Mensaje De Audio En Español
Audio Message in English
Maria Dorsey 📖 Gabriela Ramie 03-30-2023
La mujer que le sugirió a su esposo que se muriera fue la esposa de Job. La Biblia no nos revela su nombre, pero registra unas palabras muy fuertes que pronunció cuando vio a su esposo atravesando una de las pruebas más dolorosas narradas en las Escrituras. Después de perder sus bienes, sus hijos y finalmente su salud, Job quedó cubierto de una enfermedad dolorosa. Fue entonces cuando su esposa le dijo:
Job 2:9:
“Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.”
Job Era Un Hombre Fiel A Dios:
Antes de comenzar la prueba, la Biblia presenta a Job como un hombre recto, temeroso de Dios y apartado del mal (Job 1:1). También era un hombre muy próspero y padre de siete hijos y tres hijas. Sin embargo, en poco tiempo su vida cambió completamente.
Satanás cuestionó la fidelidad de Job, insinuando que Job servía a Dios solamente porque había sido bendecido y protegido. Dios permitió que Job fuera probado, aunque puso límites a lo que Satanás podía hacer.
Entonces comenzaron las calamidades. Job perdió sus animales, sus siervos y sus posesiones. Pero la pérdida más dolorosa ocurrió cuando sus diez hijos murieron. A pesar de aquella tragedia, Job no abandonó a Dios.
Más adelante, Satanás recibió permiso para tocar la salud de Job, pero no para quitarle la vida. Job fue herido con una enfermedad dolorosa desde la planta de los pies hasta la coronilla. Sentado entre cenizas, utilizaba un pedazo de teja para rascarse debido a su sufrimiento.
La Esposa De Job También Había Perdido Mucho:
Al considerar las palabras de la esposa de Job, debemos recordar algo importante: ella también estaba sufriendo. Los diez hijos que Job perdió también eran sus hijos. Las riquezas que desaparecieron pertenecían a la familia, y ahora estaba viendo a su esposo sufrir físicamente.
Esto no justifica las palabras que pronunció, pero nos ayuda a comprender el contexto de su desesperación.
La Biblia no dice exactamente cuáles eran sus emociones ni explica por qué pronunció aquellas palabras. Por eso debemos tener cuidado de no afirmar más de lo que las Escrituras revelan. Lo que sí sabemos es que, en aquel momento de profundo dolor, ella llegó a decirle a Job:
“¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.”
En otras palabras, parecía no encontrar ninguna esperanza en continuar soportando aquel sufrimiento.
Job Rechazó El Consejo De Su Esposa:
La respuesta de Job demuestra la firmeza de su fe:
Job 2:10:
“Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?”
Después aparece una declaración muy importante:
“En todo esto no pecó Job con sus labios.”
Job no permitió que el dolor determinara su relación con Dios. No comprendía por qué estaba sufriendo y tampoco conocía la conversación que había ocurrido en el ámbito espiritual. Sin embargo, decidió permanecer fiel.
Satanás Quería Que Job Maldijera A Dios:
Las palabras de la esposa de Job son especialmente significativas porque Satanás había afirmado anteriormente que, si Job perdía sus bendiciones y su salud, terminaría maldiciendo a Dios.
Pero Satanás se equivocó.
Job sufrió, lloró, preguntó, se lamentó y expresó la profundidad de su dolor, pero no hizo lo que Satanás esperaba. Cuando su propia esposa le sugirió que maldijera a Dios, Job rechazó aquel consejo.
Aquí encontramos una gran enseñanza: la verdadera fe no solamente se manifiesta cuando todo marcha bien, sino también cuando permanecemos fieles en medio de aquello que no comprendemos.
La Biblia No Dice Que Job Abandonara A Su Esposa:
Hay otro detalle interesante. Algunas personas suponen que Job recibió posteriormente otra esposa, pero la Biblia no dice eso. Al final del libro se nos dice que Dios restauró la prosperidad de Job y le dio el doble de lo que había tenido anteriormente. También volvió a tener siete hijos y tres hijas. No se menciona que Job se casara con otra mujer.
Por lo tanto, no debemos afirmar que tuvo una segunda esposa cuando las Escrituras no lo dicen.

Dios Restauró A Job:
La historia de Job no terminó entre las cenizas. Después de aquella larga prueba, Dios cambió su situación.
Job 42:10:
“Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job.”
Job terminó teniendo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. También tuvo nuevamente siete hijos y tres hijas, y vivió muchos años después de su prueba.
La restauración de Job nos recuerda que el momento de sufrimiento no necesariamente representa el final de nuestra historia.
Una Lección Para Nosotros:
La esposa de Job nos enseña lo peligroso que puede ser permitir que el sufrimiento nos lleve a hablar desde la desesperación. Cuando atravesamos momentos difíciles podemos sentirnos confundidos, frustrados e incluso preguntarnos por qué Dios permite determinadas circunstancias.
Sin embargo, Job nos muestra una respuesta diferente. Aunque no entendía lo que estaba ocurriendo, se negó a abandonar su integridad.
También debemos tener cuidado con los consejos que recibimos durante nuestras pruebas. Incluso una persona muy cercana puede hablarnos desde su propio dolor, temor o desesperación. Todo consejo debe ser examinado a la luz de la Palabra de Dios.
La esposa de Job vio el sufrimiento y pensó que todo había terminado. Job vio el mismo sufrimiento y decidió continuar confiando en Dios.
Esta historia nos recuerda que nuestra fe no debe depender solamente de las bendiciones que recibimos. Podemos agradecer a Dios cuando estamos en la abundancia, pero también debemos permanecer firmes cuando atravesamos el valle.
La prueba de Job fue grande, pero su sufrimiento no tuvo la última palabra. Dios todavía estaba escribiendo el final de su historia.
Glorias y alabanzas al Dios de Israel, el Eterno y soberano nuestro. ¡Maranata! “Amén; sí, ven, Señor Jesús.” — Apocalipsis 22:20.
